El
Papa León XIV celebró el primer aniversario de su elección con una visita simbólica a
Pompeya y Nápoles. Durante su jornada, el pontífice puso el futuro de la humanidad en manos de la
Virgen del Rosario y elevó un
mensaje de paz dirigido a los gobernantes del mundo. El líder católico pidió el fin de las guerras y el odio fratricida,
abogando por la justicia y la fraternidad global tras cumplir su primer año al frente de la Iglesia.