San Diego, CALIFORNIA.- Un video grabado en San Diego muestra el momento en que un activista que documenta operativos migratorios pide refugio en una escuela secundaria mientras afirma que agentes federales intentaban detenerlo.
“Me están tratando de agarrar”: activista se refugia en escuela tras alertar sobre agentes de ICE cerca
Un video grabado en el sur de California muestra a un activista que pide refugio en una escuela secundaria mientras afirma que agentes federales intentaban detenerlo, lo que ha generado debate sobre la presencia de inmigración cerca de escuelas.
Las imágenes, grabadas el 4 de marzo en las inmediaciones de la escuela secundaria King-Chavez, captan a Arturo González, de 24 años, acercándose a la entrada del campus mientras habla a la cámara y solicita que le permitan ingresar.
“Oye ¿me puedes dejar entrar? Me están tratando de agarrar, me están tratando de agarrar”, se escucha decir a González en el video.
El incidente ocurrió alrededor de las 8:30 de la mañana durante el horario de llegada de estudiantes, cuando agentes federales se encontraban en la zona de las calles K y 30, según el propio activista.
González es conocido en redes sociales por publicar reportes sobre operativos del ICE en barrios del sur de California. Ese día, afirma, recorría el área para alertar a la comunidad sobre la presencia de agentes federales cercanos a la escuela.
“Sí, aquí mismo, chicos, ICE también está aquí. ¡La Migra!”, dice el activista mientras graba con su teléfono.
Según su relato, cuando notó la presencia de los agentes se acercó a la zona donde se encontraban los vehículos federales. En el video se observa a González caminando frente a una camioneta estacionada en la calle antes de dirigirse hacia la acera donde los supuestos agentes se comienzan a poner unas máscaras.
“La Migra. No me pegues. Estoy en público. Puedo pararme donde quiera”, se le escucha decir mientras la camioneta comienza a moverse.
El vehículo se detiene y, cuando un agente aparentemente se dispone a descender, González corre aproximadamente una cuadra hasta la entrada de la preparatoria King Chávez.
Allí se encuentra con personal de la escuela. “¿Puedes hacerte a un lado? Necesito mantener a los niños a salvo”, se escucha decir a una empleada del campus en el video.
Momentos después, González insiste en que le permitan ingresar. “¿Me dejas entrar? Oye, ¿me dejas entrar?”, repite.
Las imágenes parecen mostrar que la directora del plantel, Desi Sullivan, abre la puerta del campus y le permite pasar.
“Abre la puerta y entra. Por favor, entra”, se escucha decir a la directora.
Un acceso que genera preguntas
La escuela secundaria King Chávez es un plantel chárter que opera bajo autorización educativa en San Diego. El acceso al campus está restringido y normalmente se permite solo a estudiantes, personal autorizado o familiares registrados.
El video del incidente comenzó a circular en redes sociales y generó cuestionamientos sobre las decisiones tomadas en el momento y preocupaciones de seguridad.
Según el propio González, fue la primera vez que habló con la directora. “La directora sabía por qué estaba allí. Sabía que estaba allí para proteger a las familias y por eso le pedí permiso. Y sé que por eso me dio permiso para entrar al campus”, dijo a CNN Newsource.
El activista asegura que su intención no era generar una situación de riesgo. “No intentaba poner en peligro a los niños ni a las familias. La razón principal por la que estuve allí fue para proteger a las familias y para que la comunidad supiera que ICE estaba en el vecindario”, agregó.
González dice que permaneció dentro del campus solo el tiempo suficiente para asegurarse de que los agentes federales ya no estaban cerca y luego abandonó la escuela. “Fue una suerte que la directora estuviera allí porque podrían haberme detenido, podría haber cargos en mi contra”, afirmó.
La versión de ICE
Días después del incidente, la oficina de ICE en San Diego publicó una declaración en redes sociales. La agencia informó que sus agentes estaban realizando “operaciones de cumplimiento específicas” cuando el activista intentó intervenir.
ICE también describió a González como un “agitador conocido con un largo historial criminal”, que incluiría arrestos por asalto con arma mortal y conducir bajo los efectos del alcohol. Según la agencia, la presencia del activista creó una situación peligrosa.
González rechaza esas acusaciones. “Todo lo que dijeron, en su mayoría, es falso. Nunca en mi vida he agredido a alguien con un arma mortal. No sé de dónde sacaron eso”, dijo a CNN.
Activismo y vigilancia de operativos migratorios
El episodio ocurre en una región donde la vigilancia comunitaria de operativos migratorios tiene presencia desde hace años. San Diego, ubicada a pocos kilómetros de la frontera con México, ha sido uno de los puntos donde activistas documentan detenciones y operativos de inmigración.
En California, grabar a funcionarios públicos mientras realizan su trabajo en espacios públicos está protegido por la Primera Enmienda de la Constitución, siempre que la persona no interfiera físicamente con las operaciones.
Alertar en redes sociales sobre la presencia de agentes federales también está amparado por la libertad de expresión. Sin embargo, la línea legal puede cambiar si una persona ayuda de forma directa a alguien a evadir una detención específica.
La ley federal prohíbe “resistir, oponerse, impedir o interferir” con agentes federales en el cumplimiento de sus funciones. Los tribunales suelen distinguir entre críticas verbales —que están protegidas— y la interferencia física con un arresto.
Operativos cerca de escuelas
ICE puede realizar detenciones en cualquier lugar del país, pero la agencia mantiene políticas internas que consideran a escuelas, hospitales y lugares de culto como “ubicaciones sensibles”.
Estas directrices establecen que los agentes deben evitar realizar arrestos en esos lugares, salvo en circunstancias excepcionales, como amenazas a la seguridad pública o persecuciones activas.
Activistas migratorios sostienen que la presencia de agentes cerca de estas rutas escolares puede generar temor entre las familias y afectar la asistencia de estudiantes.
El video grabado el 4 de marzo no muestra que los agentes ingresaran al campus escolar. Las imágenes terminan con González dentro de la escuela y los vehículos federales permaneciendo en la calle.
El video continúa circulando en redes sociales y el debate en el sur de California se mantiene sobre la actuación de estos agentes, la seguridad de los estudiantes al ingresar al campus escolar y los límites legales del activismo que documenta operativos migratorios en espacios públicos.






