Antes de que los alimentos lleguen a la mesa de millones de estadounidenses, hay miles de manos que los siembran, cuidan y cosechan. Muchas de ellas pertenecen a trabajadores inmigrantes, cuya presencia sostiene buena parte de la actividad agrícola de Estados Unidos.
El campo de EEUU necesita inmigrantes: 4 de cada 10 votantes rurales creen que Trump fue demasiado lejos con las deportaciones
Detrás del debate sobre las deportaciones hay cifras que ayudan a entender la composición de la fuerza laboral y los desafíos que enfrenta el sector agrícola en Estados Unidos.
Sin embargo, las políticas migratorias del presidente Donald Trump, centradas en las deportaciones y el endurecimiento de los controles migratorios, han puesto en tensión las prioridades de su gobierno y las necesidades de las comunidades rurales, donde los inmigrantes desempeñan un papel importante en la economía local y en las labores del campo.
Una encuesta de Associated Press (AP) y KFF, publicada en octubre de 2026, muestra que, de cara a las elecciones intermedias, los votantes rurales tienen opiniones divididas sobre el impacto de estas medidas. Al mismo tiempo, datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos documentan la presencia de trabajadores inmigrantes en la industria agrícola y los cambios en la composición de esta fuerza laboral.
Comunidades rurales divididas ante las políticas migratorias de Trump
La encuesta KFF/AP Rural Voters Survey, realizada del 12 al 24 de agosto de 2026 entre 2,241 votantes registrados de zonas rurales, encontró que aproximadamente un tercio considera que las medidas migratorias de Trump han tenido un efecto positivo en sus comunidades, otro tercio cree que han tenido un efecto negativo y alrededor de tres de cada diez no perciben ningún impacto.
Los resultados reflejan la división entre quienes respaldan el endurecimiento de la política migratoria y quienes consideran que las deportaciones pueden afectar a familias, trabajadores y actividades económicas de sus localidades.
La importancia de los inmigrantes para la economía local de EEUU
Pese a estas diferencias, cerca de siete de cada diez votantes rurales consideran que los inmigrantes con estatus legal son muy o algo importantes para sus economías locales. Una proporción similar opina lo mismo de los trabajadores agrícolas temporales o estacionales.
Incluso entre quienes reconocen menos la contribución económica de los inmigrantes sin autorización, el 45% considera que son al menos algo importantes para la economía de sus comunidades.
La encuesta también encontró que alrededor de cuatro de cada diez votantes rurales creen que Trump ha ido demasiado lejos al restringir la inmigración legal o deportar a personas que viven en el país sin autorización. La cifra es inferior al 55% de los adultos estadounidenses que expresó esa opinión en una encuesta de AP-NORC realizada en septiembre.
La inmigración rumbo a las elecciones intermedias
Aunque aproximadamente tres cuartas partes de los votantes rurales consideran muy o extremadamente importante que los candidatos hablen sobre inmigración, este tema queda por debajo del costo de vida, el fraude en los programas gubernamentales y los gastos de atención médica.
La postura frente a las políticas migratorias también varía según la afiliación política. Cerca de cuatro de cada diez votantes rurales se identifican como republicanos partidarios del movimiento Make America Great Again (MAGA), mientras que alrededor de uno de cada diez son republicanos que no se identifican con él.
Entre los republicanos rurales que respaldan a MAGA, aproximadamente dos tercios consideran que las políticas migratorias de Trump han tenido un efecto positivo en sus comunidades. Cerca de la mitad cree que las deportaciones no han ido lo suficientemente lejos, mientras que una proporción similar considera que las medidas han sido adecuadas.
Los resultados muestran que el apoyo a las deportaciones persiste en una parte importante del electorado rural, aunque también existe preocupación por las consecuencias económicas y sociales de las restricciones migratorias.
El peso de los inmigrantes en la fuerza laboral agrícola
En una actualización publicada el 18 de noviembre de 2025, el Servicio de Investigación Económica del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA-ERS) presentó datos sobre la composición y las condiciones de la fuerza laboral agrícola.
Las cifras sobre estatus migratorio y patrones de movilidad corresponden al periodo 2020-2022 y se centran específicamente en trabajadores contratados para labores relacionadas con los cultivos. De acuerdo con estos datos, el 42% de los trabajadores agrícolas contratados para cultivos no contaba con autorización legal para trabajar en Estados Unidos durante ese periodo.
El informe también muestra un cambio en los patrones de movilidad laboral: el 83% de estos trabajadores era considerado establecido, es decir, trabajaba en una ubicación situada a menos de 75 millas de su hogar. Por su parte, los recién llegados al sector representaban apenas el 3.6% de la fuerza laboral agrícola en 2020-2022, frente al 22% registrado entre 1998 y 2000.
Estas cifras permiten dimensionar la presencia de trabajadores inmigrantes en las labores agrícolas y los cambios en la composición de la fuerza laboral. Sin embargo, por sí solas no demuestran que las políticas migratorias actuales hayan provocado una reducción de la producción agrícola o un aumento de los precios de los alimentos.
La tensión entre las políticas migratorias y las necesidades del campo
Una parte de los votantes rurales respalda las medidas migratorias de Donald Trump, aunque muchos reconocen la importancia de los inmigrantes para la economía de sus comunidades y las actividades agrícolas.
Esta contradicción cobra especial relevancia en el campo estadounidense, donde la mano de obra inmigrante contribuye a sostener la producción de alimentos. Así, el endurecimiento de las políticas migratorias coincide con las necesidades de un sector clave para la economía rural y el abastecimiento del país.










