La administración de Donald Trump destituyó de manera inmediata a los integrantes de la Junta Nacional de Ciencias, el organismo independiente encargado de supervisar a la Fundación Nacional de Ciencias (NSF).
Trump destituye a toda la junta que supervisa la Fundación Nacional de Ciencias en EEUU
Los miembros, alrededor de una veintena, recibieron el viernes un correo electrónico enviado por la Oficina de Personal Presidencial, en el que se les notificó que sus cargos quedaban terminados con efecto inmediato
Los miembros recibieron el viernes un correo electrónico enviado por la Oficina de Personal Presidencial, en el que se les notificó que sus cargos quedaban terminados con efecto inmediato. De acuerdo con testimonios de algunos de los afectados, la medida fue inesperada, pero refleja cambios más amplios dentro de la política científica del gobierno.
La junta, creada en 1950, tenía como funciones asesorar al presidente y al Congreso en materia de ciencia e ingeniería, además de aprobar financiamiento clave y definir el rumbo estratégico de la NSF. Habitualmente está integrada por expertos del ámbito académico e industrial con mandatos de seis años.
Según exintegrantes, la decisión implicó la destitución de todos los miembros activos —alrededor de una veintena— justo cuando el grupo preparaba un informe sobre el estado de la ciencia en Estados Unidos y tenía programada una reunión en los próximos días.
Impacto en la política científica y críticas
La medida ha generado preocupación en el ámbito político y científico. Legisladores como la senadora Maria Cantwell calificaron la destitución como un golpe a las instituciones que sostienen la innovación en el país.
El movimiento ocurre en un contexto de tensiones presupuestarias: la administración ya había planteado reducir significativamente los recursos de la NSF —que rondan los 9 mil millones de dólares—, propuesta que el Congreso frenó anteriormente, pero que podría retomarse.
Especialistas advierten que la ausencia de un órgano asesor independiente podría facilitar recortes al financiamiento científico y afectar tanto la investigación básica como la formación de nuevos científicos e ingenieros.
Por su parte, la Casa Blanca defendió la decisión al señalar que las funciones de la junta podrían requerir una actualización, y aseguró que las operaciones de la fundación continúan con normalidad.

