SACRAMENTO, CA.- El Departamento de Seguridad Nacional ( DHS) confirmó que elabora planes para dejar de procesar vuelos internacionales en las llamadas ciudades santuario de Estados Unidos, una medida que podría afectar a cerca de 18 aeropuertos y a más de 60 millones de pasajeros al año.
Newsom advierte demanda si DHS frena el procesamiento de vuelos en “ciudades santuario”
El DHS diseña planes para dejar de procesar vuelos en “ciudades santuario”. Gavin Newsom advirtió que, si avanza, California responderá con acciones legales.
El gobernador de California, Gavin Newsom, advirtió que, si se concreta, emprenderá acciones legales.
Al argumentar que “no tiene sentido restringir la aplicación de leyes migratorias, pero mantener operaciones de inmigración en sus aeropuertos”, la dependencia federal abrió la puerta a cambios que, según especialistas, requerirían un proceso regulatorio federal y podrían detonar demandas.
Impacto y alcance
La industria aérea advierte que la eventual decisión impactaría a aeropuertos internacionales en jurisdicciones consideradas santuario y generaría pérdidas económicas de decenas de miles de millones de dólares en turismo y comercio.
Entre los aeropuertos mencionados como potencialmente afectados están los de Sacramento, San Francisco y Los Ángeles.
A ese impacto se suma un probable frente de litigio: Newsom ya anticipó una respuesta en tribunales.
Newsom eleva el tono
El gobernador de California, Gavin Newsom, advirtió que, de concretarse este plan, tomaría acciones legales.
En el aeropuerto, el viajero Miguel Luevano, procedente de Los Ángeles, expresó preocupación por las consecuencias para quienes necesitan volar.
“ Por pecadores pagamos justos, hay mucha gente que necesita viajar por negocios, o tiene familia, entonces sí es mala idea”.
El abogado y asesor jurídico Armando Olmedo señaló que el DHS no tendría facultad directa para impedir vuelos, sino para ajustar recursos.
“ Él no tiene la autoridad de prevenir vuelos internacionales, él tiene la autoridad de limitar el acceso, o sea la cantidad de oficiales en los puertos de ingreso. Para poder quitar a esos agentes, se tiene que cambiar la designación de un aeropuerto”, señaló.
Según explicó, una modificación de esa designación solo procedería bajo ciertas condiciones, como falta de tráfico de pasajeros, instalaciones inadecuadas, incumplimiento de regulaciones federales de ingreso o que otro aeropuerto resulte más viable.
Además, advirtió que el cambio debería pasar por una regla pública.
Especialistas señalan que los cambios requerirían un proceso regulatorio federal y, si se intentan sin ese paso, podrían detonar demandas.
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