SACRAMENTO, CA.- Alma Romero, madre de siete hijos, abuela de 15 nietos y bisabuela de cuatro, ha dedicado su vida a sostener a su familia y, en particular, al cuidado de su hijo Luisito, quien vive con una discapacidad que lo dejó cuadripléjico, según relatan familiares y la propia Alma.
Alma Romero, madre inmigrante y cuidadora: la historia de amor que sostiene a Luisito cada día
Llegó sola y embarazada a EE. UU. y trabajó “en lo que fuera”. Hoy, Alma Romero cuida a Luisito, su hijo con discapacidad, con una entrega total: “soy sus manos, sus pies”. Una historia de fe, familia y amor.
“ Yo soy sus manos, sus pies, todo”, afirma la madre para N+ Univision 19.
La historia de Alma se construye entre la migración, la maternidad y el cuidado cotidiano: llegó sola y embarazada a Estados Unidos hace más de 30 años, y desde entonces trabajó en lo que fuera para sacar adelante a sus hijos, cuenta.
El compromiso se intensificó con el nacimiento de Luisito, a quien acompaña a donde sea necesario, incluida su vida de fe, porque, dice, su prioridad es que él “ viva y disfrute la vida”.
Una madre que lo da todo
Para su hija, Margarita Barba, Alma es una figura imprescindible.
“ Ella es pues mi héroe, simplemente porque siempre ha estado ahí por mí…”, declara.
“Todo lo que hace, es increíble… el amor que ella da… es grande”.
Su hijo Jesús Barba coincide en la dimensión del reconocimiento:
“ La verdad no hay palabras para describirla. Es todo, para mí es todo”, sostiene.
Una vida marcada por la adversidad
Alma recuerda que su camino inició en condiciones difíciles.
“ Me vine sola, embarazada… y a trabajar… porque aquí se viene a luchar, a trabajar”, relata.
“ Empecé a trabajar en lo que fuera… para sacar dinero”, agrega al explicar cómo sostuvo a su familia.
La madre también describe un episodio decisivo antes del nacimiento de Luisito, producto de un embarazo gemelar.
“ Luisito le pasaba sangre al otro niño, pero el otro niño no se la regresaba…”, dice, y recuerda que su hijo nació con bajo peso.
“ Cuando nació eran dos libras nomás”, dijo.
La influencia de la fe en su vida
El sacerdote Rodolfo Llamas destaca el impacto del cuidado de Alma en su entorno comunitario y en la vida espiritual de su hijo.
“ Ella está dando un ejemplo muy bonito a la comunidad”, afirma, y subraya la atención de Luisito durante la misa.
“ Me llama mucho la atención porque entiende, está bien atento a las homilías… Para mí es un ejemplo”.
La edad, su actual reto
Hoy, Alma resume su desafío con sencillez.
“ Ya ahorita a mi edad, mi reto, pues seguir haciendo lo mejor para Luis y para cada uno de mis hijos”, expresa.
“ Son mi orgullo todos y cada uno de mis hijos”, dijo orgullosa.















