Deportan a Honduras a Cristy Villafranca, esposa de un sargento del Ejército activo en Fort Bliss

Tras semanas bajo custodia migratoria, Cristy Villafranca fue deportada a Honduras pese a que anteriormente había sido retirada de un vuelo por un impedimento legal

Video ICE intenta deportar a esposa de sargento, pero la retiraron del avión antes del despegue, ¿qué pasó?

Cristy Maryori Villafranca Trejo, esposa de un sargento del Ejército de Estados Unidos asignado a Fort Bliss, finalmente fue deportada a Honduras después de semanas bajo custodia migratoria y de que un primer intento de expulsarla fuera detenido por un impedimento legal.

La deportación fue confirmada a N+ Univision por su esposo, Hedar Leonel Turcios Juárez, quien durante las últimas semanas había vivido la incertidumbre de no saber si su esposa permanecería en Estados Unidos o sería enviada a su país de origen.

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El desenlace ocurre después de una serie de acontecimientos que comenzaron con la detención de Cristy y que posteriormente llevaron a un intento de deportación que fue frenado cuando ella ya había sido trasladada a un aeropuerto.

Ahora, la separación que la familia temía se concretó.

La detención que cambió la vida de la familia

Cristy fue detenida el 11 de julio afuera de un Walmart por agentes de ICE en El Paso, Texas. La mujer tenía una orden de deportación de 2017 y un proceso migratorio pendiente, según la información proporcionada anteriormente por su esposo.

Hedar, un sargento E-5 del Ejército de Estados Unidos asignado a Fort Bliss, había contado que la detención dejó a la familia en una situación de incertidumbre.

La pareja tiene una hija de 6 años, ciudadana estadounidense, y un hijo de 12 años nacido en Honduras.

Para Hedar, la posibilidad de que Cristy fuera deportada significaba no solamente la separación de su esposa, sino también un cambio radical para sus hijos y para la familia que habían construido en Estados Unidos.

La madrugada en que pensaron que Cristy sería deportada


Semanas después de su detención ocurrió uno de los momentos más angustiosos para la familia.

Hedar relató que alrededor de las 3:40 de la madrugada recibió una llamada relacionada con la situación de su esposa. Un oficial de ICE se comunicó con él para preguntarle si era cierto lo que Cristy estaba informando y le solicitó documentos que acreditaran la situación de su caso.

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Él los envió.

Mientras tanto, Cristy ya había sido trasladada al aeropuerto para ser deportada a Honduras, su país natal.

Según el relato de su esposo, ella intentó en repetidas ocasiones hablar con agentes de ICE para explicar que tenía un proceso pendiente.

No obtuvo respuesta inmediata.

Hedar contó que la situación llegó a tal punto que Cristy sufrió un ataque de pánico y comenzó a tener dificultades para respirar.

Fue entonces cuando, según el relato de su esposo, finalmente recibió atención de los agentes.

Unas horas después, aproximadamente a las 8 de la mañana, el mismo oficial que había hablado con Hedar volvió a comunicarse con él.

Le informó que Cristy no sería deportada en ese momento.

Según lo que le explicó el agente, los funcionarios habían detectado algo irregular durante la revisión de su caso y un supervisor había ordenado que la mujer fuera retirada del procedimiento de deportación y regresara al centro de detención.

Cristy no llegó a subir al avión.

Para Hedar, la noticia significó un alivio.

Después de horas de angustia, la familia creyó que todavía tendría la oportunidad de continuar peleando el caso migratorio de Cristy.

“Sentí como un alivio”, relató entonces Hedar sobre el momento en que supo que su esposa no sería enviada en aquel vuelo.

Pero ese alivio no duró.

Después de aquel primer intento fallido, Cristy permaneció bajo custodia migratoria.

Cuatro días después, Cristy fue deportada a Honduras.

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Una familia queda separada

La deportación significa que Cristy Villafranca ya no se encuentra bajo custodia migratoria en Estados Unidos, pero también que quedó separada físicamente de su esposo y de sus hijos que permanecen en este país.

La familia había pasado semanas esperando una resolución mientras Hedar intentaba seguir adelante con su trabajo y, al mismo tiempo, mantenerse informado sobre el caso de su esposa.

El caso de Cristy había adquirido especial relevancia por su vínculo con un militar estadounidense y por el impacto que su detención tuvo en sus hijos.