Hace nueve años,
Gilberto Pérez dejó
Puerto Rico y se estableció en
Florida Central en busca de
mejor atención médica para su
hijo Elías, quien nació prematuro y vive con una condición que le
impide mover las extremidades y hablar. Desde entonces, este padre soltero renunció a sus metas profesionales para dedicarse a
cuidarlo las 24 horas. Hoy sueña con conseguir un vehículo adaptado para llevar a Elías a sus citas médicas y a los paseos que los dos tanto disfrutan.
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