El presidente Trump manifestó su
frustración y exigió que
los países aliados asuman la seguridad de
su propio petróleo en el Estrecho de Ormuz. Con la tajante frase "
ya no estaremos para ayudarlos, igual que ustedes no estuvieron para nosotros", el mandatario condicionó el apoyo militar de Washington a la reciprocidad internacional. Por su parte, el secretario de Defensa aseguró que el conflicto terminará bajo los términos de la Casa Blanca mientras evalúa el compromiso real de los socios.