El presidente Donald Trump asegura que
la Casa Blanca sostiene conversaciones serias con un liderazgo iraní más razonable para alcanzar un acuerdo diplomático inmediato.
A pesar de este acercamiento, el mandatario
advierte que
atacará plantas eléctricas y pozos petroleros
si Teherán no reabre el Estrecho de Ormuz. Mientras los diplomáticos negocian, más de 3,000 marines llegan a la región para reforzar la posición de Estados Unidos ante el riesgo de una escalada militar terrestre.