Las fuerzas iraníes derribaron un avión F-15 estadounidense, lo que provocó el despliegue inmediato de una
operación de rescate por parte del Ejército de Estados Unidos. Este incidente ocurre bajo la estrategia de presión del
presidente Trump para forzar a Irán a una mesa de negociaciones. Mientras
el conflicto en Medio Oriente eleva el precio del combustible y genera fuertes críticas,
el mandatario también prepara cambios profundos en su gabinete que trascienden la salida de la fiscal general Pam Bondi.