El Pentágono solicita al Congreso una partida urgente de
200 mil millones de dólares para
sostener los
bombardeos más intensos registrados hasta ahora
contra la fuerza naval de Irán. El
secretario de Guerra Pete Hegseth, justifica este gasto ante la necesidad de destruir el proyecto enemigo en el
Estrecho de Ormuz, mientras advierte que no existe una fecha cercana para el fin de las hostilidades.
Esta inversión militar busca asegurar el control estadounidense frente a las crecientes amenazas regionales.