El número de víctimas mortales por la guerra supera ya las 3,000 personas, con un saldo trágico de
1,900 fallecidos en Irán y
1,100 en el Líbano.
Esta crisis en el Medio Oriente también suma
18 víctimas en Israel y
13 militares estadounidenses que perdieron la vida en cumplimiento de su deber. Mientras las familias lloran a sus muertos, el gobierno de
Estados Unidos otorga un plazo de diez días para
detener los ataques a instalaciones eléctricas iraníes.