null: nullpx
Huracán María

El refugio médico de Puerto Rico no para de recibir emergencias a más de un mes del huracán

Torres Galarza, quien trabaja en un centro de ancianos en el municipio de Florida, lamentó que pasado un mes del azote del huracán María los suministros y las ayudas a los damnificados por parte del gobierno y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) no hayan llegado o sigan llegando a cuenta gotas.
28 Oct 2017 – 11:33 AM EDT

MANATÍ, Puerto Rico.- Eran las 6:08 pm del jueves y la acción en el Refugio Médico de Puerto Rico, en Manatí, se hizo evidente tan pronto llegó un auto con una paciente desmayada que sufrió un agudo ataque de asma.

De inmediato, médicos, enfermeros y voluntarios de diversas agencias federales llevaron una camilla y trasladaron a la mujer rápidamente a la carpa de atención especializada, ubicada en la parte posterior de la cancha bajo techo del Acrópolis de Manatí, ahora convertido en un hospital que ofrece servicios primarios y secundarios a pacientes de toda la isla.

Una hora más tarde, luego de ser estabilizada tras recibir atención médica, medicamemto y suero, Madeline Torres Galarza, de 43 años, narró a Univision Noticias que de no haber llegado allí a lo mejor no estaría viva para contarlo.


"Lo que pasa es que cuando me da asma así, no puedo respirar y me desmayo. Ya venía para acá a atenderme. La atención muy buena, muy excelente", dijo Torres Galarza, quien fue llevada a la instalación médica por su esposo Jesús Torres Cruz.

"Si no hubiese llegado rápido, sí (hubiese muerto)", agregó la paciente.

Torres Galarza, quien trabaja en un centro de ancianos en el municipio de Florida, lamentó que pasado un mes del azote del huracán María los suministros y las ayudas a los damnificados por parte del gobierno y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) no hayan llegado o sigan llegando a cuenta gotas.

Su residencia se inundó porque el agua del huracán entró por las ventanas.

"Es bien duro. Yo perdí todo lo de adentro porque todo se mojó y la ayuda no llega", destacó.

Entre las 6:00 pm y 7:00 pm, nuestras cámaras captaron el cambio de equipo al cual le rindieron guardia de honor. Y es que los equipos destacados en la isla trabajan 12 días corridos y luego son sustituidos por nuevo personal. Las jornadas son extensas, pues son dos turnos de 12 horas.

A las 6:25 pm, se hizo la despedida a uno de los equipos que ya había cumplido sus 12 días de trabajo. Entre ellos estaba el enfermero puertorriqueño Lorenzo Díaz, quien reside en Tampa.
"Créeme quiero volver. Voy a volver, hace falta la ayuda. Son muchos los casos. Hace falta mucha gente más que ayudar", declaró.

El director médico del refugio, Erik Larsen, informó que el hospital se estableció el 3 de octubre y ese día atendió solamente 2 pacientes. No obstante, en la medida que se ha ido corriendo la voz de los servicios que allí se brindan el volumen de pacientes ha aumentado a un promedio de sobre 200 diarios.

"Hasta ahora, hemos atendido 3,762 pacientes", sostuvo el galeno que también trabajó durante el desastre de Katrina, en Louisiana.

Leslie Quiroz, portavoz del Departamento de Salud federal, indicó que el refugio médico es una operación conjunta entre esa agencia, el Departamento de la Defensa y el Departamento de Asuntos del Veterano, en coordinación con el gobierno estatal y municipal en Puerto Rico.

De acuerdo con la funcionaria federal, aquellos pacientes que no puedan ser atendidos y estabilizados en el lugar son transferidos a hospitales adyacentes e, incluso, al USS Confort. José Clemente, un paciente que fue trasladado al refugio desde el hospital HIMA de Bayamón, fue enviado a los Estados Unidos con su hija luego que personal del refugio, incluyendo trabajadores sociales, lograron comunicarse con ella.

Clemente vivía solo y lo perdió todo, por lo que los voluntarios hicieron una colecta para pagar por su viaje. Entretanto, pasadas las 9:00 de la mañana del jueves, Univision Noticias fue testigo del traslado en ambulancia aerea del paciente, José Collet Rodríguez, hacia el USS Confort.

El paciente de diálisis por los pasados cuatro años y quien sufre de una trombosis que afectó su brazo izquierdo. "El servicio eléctrico y el agua no tenemos, estamos en cero. Nosotros que somos pacientes de diálisis, pues lo necesitamos (luz y agua). Mi corazón está muy débil, yo tengo 20%, o sea necesito el aire", sostuvo el paciente antes de emprender su viaje al barco hospital.

En fotos: un día en el refugio médico de Puerto Rico

Loading
Cargando galería
RELACIONADOS:Huracán MaríaLocal

Más contenido de tu interés