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Muertes

Despidos en Casa Cuna tras muerte de bebé en piscina

El Municipio de San Juan ha fijado responsabilidades contra cuantro empleados del albergue y uno de Manejo de Emergencias por la muerte de la niña Emiliana del Valle Colón el pasado 4 de julio.
12 Jul 2016 – 7:22 PM EDT

SAN JUAN, Puerto Rico. - La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto, anunció este martes la suspensión de cuatro empleados de la Casa Cuna de San Juan y uno de Manejo de Emergencias con relación a la muerte el pasado 4 de julio de la niña Emiliana del Valle Colón, de 4 años.

Sumamente compungida, la alcaldesa indicó que, concluida la investigación del municipio de San Juan, le correspondía fijar responsabilidades a sabiendas de que el pasado 7 de julio se presentó una demanda de más de un millón de dólares contra el ayuntamiento por parte de los padres y abuelos de la menor.

“No hay estrategia legal ni consideración política que pueda mediar “cuando se trata de una situación tan dolorosa como esta”, expuso Cruz Soto intentando contener sus emociones previo a anunciar las sanciones impuestas.

Detalló que la subdirectora de La Casa Cuna, empleada de confianza, sería despedida de inmediato, cuando se le entregaría la carta de terminación de empleo, mientras que contra la Supervisora de Cuidadoras, la Supervisora de Sección y la cuidadora de la niña se comenzará de inmediato el proceso de formulación de cargos administrativos y notificación de intención de despido.

Además, en Manejo de Emergencias se procederá a formular cargos administrativos y notificación de intención de despido al director auxiliar.

“En total, son cuatro gerenciales y uno unionado, quienes son objeto de los hallazgos y las acciones disciplinarias pertinentes”, estableció Cruz Soto, quien se limitó a leer una declaración de poco más de cinco páginas.



La alcaldesa Cruz Soto agradeció a la secretaria de la Familia, Idalia Colón Rondón, por la rigurosidad y verticalidad con la que ha estado haciendo la evaluación de los hechos en La Casa Cuna, por lo que algunas de sus sugerencias ya han sido implementadas.

“Las visitas a Casa Cuna por miembros del Departamento de la Familia son continuas, como debe ser. Para darles una idea en el mes de mayo de este año se recibieron 55 visitas de personal del Departamento de la Familia para diversas gestiones en Casa Cuna. Asimismo, en el mes de junio, hubo 38 visitas”, precisó.

Cruz Soto indicó que, como hasta ahora, continuarán trabajando en conjunto, para mejorar cualquier situación que redunde en beneficio de nuestros niños y niñas.

“Ninguna palabra de aliento, ninguna acción disciplinaria, ninguna cantidad de dinero pueden devolverle la vida a Emiliana del Valle Colón”, reconoció al sostener que aunque nada en la investigación demuestra una intención expresa de hacer daño a ningún participante por ninguna de las cinco personas mencionadas, ya sea por hechos o por omisión, estos empleados se vieron involucradas en una serie de sucesos que desembocaron en la muerte de una niña inocente.

La alcaldesa adujo que “la muerte, sin sentido, de cualquier ser humano, es una tragedia; y si ese ser humano es un niño o niña con toda una vida por delante esa tragedia deja tras sí una estela de dolor casi insostenible”.

Exhortó, por tanto, a sus compañeros de trabajo del municipio de San Juan, de todos los niveles, a que situaciones como esta “nos convocan a redoblar esfuerzos en la ejecución de nuestras responsabilidades”.

“Siquiera un momento de laxitud, en el manejo de los asuntos bajo nuestra responsabilidad, aunque no sea mal intencionada, puede hacer mucho daño. Esta terrible experiencia tiene que obligar, a aquellos que no tenían eso en la conciencia, a internalizar que un error puede costarle la vida a alguien”, insistió la alcaldesa.

Cruz Soto instó a proseguir “trabajando con vocación y pasión para en todo momento dar lo mejor de nosotros y procurar que todos nuestros compañeros y compañeras den lo mejor de sí para así poder enaltecer la vida de cada ser humano”.

La alcaldesa hizo una relación de hecho desde el momento en que se instaló la piscina de la tragedia en la mañana del 23 de junio, sin que mediara autorización, y llenada por Manejo de Emergencias ese mismo día.

“El intercambio entre la empleada de La Casa Cuna y el de Manejo de Emergencias deja claro que hubo consideraciones de seguridad de los participantes y que no se tomaron las medidas para vaciar la piscina esa noche o al día siguiente”, expuso.

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