Han pasado dos semanas de la deportación del cubano Yasmani Moreno a República Centroafricana, donde no conoce a nadie. El presente es difícil para él al no entender el idioma y al habitar en condiciones insalubres. Esas adversidades lo llevaron a tomar la decisión de ayudarse y apoyar a otras personas enviadas a ese lugar sin su consentimiento.
"La familia está lejos": El dolor y la resiliencia de un cubano deportado a África que ayuda a otros migrantes
Yasmani Moreno se ha convertido en una mano de ayuda para inmigrantes que, como él, fueron deportados a África. Escoltado por un guardia del lugar donde está recluido para visitar centros de detención del área. Ahí denuncia las condiciones en las que viven, como enfermedades que padecen.
Él se ha convertido en un soporte fundamental para migrantes deportados enfermos por la insalubridad en la cual habitan. Cuando se lo permiten los responsables del centro de detención donde se encuentra, recorre las instalaciones para llevar medicamentos a personas con padecimientos gastrointestinales originados principalmente por la malaria.
“Aquí vamos todos los muchachos, vamos con un oficial al lado que es el que nos cuida, mira el centro de detención al que llegamos para traer medicamentos. Le voy a enseñar los medicamentos, cuáles son para la malaria, son estos”, explica.
La familia no lo deja
N+ Univisión ha seguido su caso desde el 1 de agosto pasado, cuando fue deportado. A través de un video mostró el recorrido por el lugar donde se encuentra. En todo momento lo acompaña un guardia de seguridad.
Hacer esta labor no es sencillo, pero para él es primordial ayudar a todas las personas posibles. Mientras narra la situación en la cual se encuentra, no puede contener el llanto al recordar a su familia, la cual lo sigue apoyando.
“Con el dinero que me mandaba mi familia. Se pasa algo terrible aquí, esto es algo bien terrible, la familia está lejos”, menciona.
Con la voz entrecortada, describe la terrible situación en la cual se encuentra. A pesar de la adversidad, hace todo lo posible para ayudar a otras personas que sufren como él.
“Hay que ser bien fuerte para esto. Yo siempre de mi dinero, de mi comida, le he dado a todo el mundo de los centros de detención y aquí con el hambre, con lo que se pasa, el dinero que mi mamá me mandaba lo repartía”, explica.
Su labor social ya trascendió fronteras
A través de su labor social, muchas personas han donado recursos para ayudarlo a él y a otras personas, gracias a los videos tomados por el propio Yasmani y compartidos en redes sociales.
“Gracias por el apoyo, mi gente, sigan compartiendo estos videos para poder ayudar a las personas. Lo subí a las redes sociales; muchas personas me ayudaban, me dijeron que lo siguiera compartiendo y eso fue lo que hice, y entonces las personas me vieron y empezaron a ayudarme para poder ayudar a estas personas”, comentó.
Además de ayudar a otras personas, la labor que realiza le ha beneficiado. A través de su abogada se reabrió su caso migratorio en Estados Unidos, por lo que regresará para pelearlo.
“Mi abogada me dijo que ya vamos a regresar, que yo voy a regresar a Estados Unidos, que estamos solo en el trámite de los documentos de salvoconducto y de pasaje”, confía.
Mientras ese momento llega, asegura que continuará ayudando a todas las personas que pueda.







