ORLANDO, Florida– La preparatoria Deltona High School, en el condado de Volusia, será la primera escuela de Estados Unidos en poner en marcha un sistema de drones equipado con gas pimienta para responder a un atacante activo antes de la llegada de la policía.
Drones con gas pimienta contra atacantes activos debutan en escuela de Florida
Florida financiará un programa piloto con drones no letales en tres preparatorias antes de una posible expansión.
El programa piloto forma parte de una iniciativa financiada por la Legislatura de Florida y ha generado tanto expectativas como cuestionamientos entre expertos en seguridad escolar.
El sistema, conocido como Campus Guardian Angel y desarrollado por la empresa texana Mithril Defense, busca reducir el tiempo de respuesta durante los primeros minutos de una emergencia, considerados críticos en un tiroteo escolar.
Según la compañía, los drones permanecen almacenados en estaciones instaladas cerca del techo y pueden despegar en unos cinco segundos después de que un maestro o empleado active un botón de pánico. Una vez en el aire, son capaces de llegar a cualquier punto del campus en aproximadamente 15 segundos.
A diferencia de un sistema completamente automatizado, los drones son operados por pilotos remotos desde un centro de operaciones en Austin, Texas. Antes de autorizar el despliegue, un equipo especializado verifica la amenaza mediante cámaras de seguridad, coordina la respuesta con las autoridades y mantiene comunicación con el personal escolar y los oficiales que acuden al lugar.
En Deltona High School se instalarán 39 drones distribuidos en distintas áreas estratégicas del campus. El objetivo es distraer, ralentizar o incapacitar temporalmente a un atacante mientras llegan los primeros respondedores, no sustituir el trabajo de las fuerzas del orden.
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¿Cómo funcionan los drones contra un atacante?
El protocolo comienza cuando un miembro del personal detecta a una persona armada y activa una alerta de emergencia. Desde el centro de operaciones, especialistas analizan las imágenes del sistema de videovigilancia para confirmar la amenaza y localizar al sospechoso.
Una vez autorizado el despliegue, los drones utilizan un esquema escalonado de fuerza no letal. Primero emiten mensajes de voz, sirenas y luces estroboscópicas para intentar desorientar al atacante y ordenar que se rinda.
Si la amenaza continúa, pueden disparar proyectiles de gas pimienta ("pepper balls") y emplear dispositivos de distracción sonora. Como último recurso, la empresa afirma que también pueden impactar físicamente a un atacante confirmado mediante un "golpe cinético".
Durante toda la intervención, las aeronaves transmiten audio y video en tiempo real a los agentes que se dirigen a la escuela, además de guiarlos hacia la ubicación del sospechoso mediante comunicación bidireccional.
Según Campus Guardian Angel, la meta es responder en cinco segundos, alcanzar al atacante en 15 segundos e intentar neutralizar la amenaza en alrededor de un minuto.
La Legislatura de Florida destinó $557,000 para implementar el programa piloto en tres preparatorias: Deltona High School (condado de Volusia) Amos P. Godby High School (condado de Leon) Boyd H. Anderson High School (condado de Broward).
El programa comenzará durante el próximo ciclo escolar y contempla evaluar la eficacia del sistema antes de considerar una expansión a otros distritos. Georgia y Colorado también desarrollan programas piloto similares con la misma empresa.
Justin Marston, fundador y director ejecutivo de Campus Guardian Angel, ha señalado que desarrolló la iniciativa después del tiroteo en la Escuela Primaria Robb de Uvalde, Texas, ocurrido en 2022.
Marston sostiene que un dron puede asumir riesgos que un oficial no debería enfrentar durante los primeros segundos de un ataque.








