Florida extendió el
programa Guardián a las
universidades públicas del estado, lo que permite que
personal capacitado
porte armas dentro de los
campus. El
gobernador Ron DeSantis defendió la medida como una forma de aumentar la seguridad, pero legisladores y estudiantes están divididos: mientras algunos la ven como una herramienta de protección, otros advierten que más armas en los planteles
aumenta el riesgo de accidentes y tiroteos.
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