Tras pasar diez meses en un centro migratorio de Pennsylvania, el estudiante
Dylan Contreras recuperó su libertad y recibió una calurosa
bienvenida en Manhattan. Políticos y activistas celebran el
fin de una detención que califican de injusta, ya que el joven venezolano esperaba su residencia permanente mientras cursaba la secundaria en El Bronx. A pesar de cumplir 21 años bajo custodia,
Contreras promete seguir luchando por las decenas de personas que aún permanecen presas.