Los testimonios de quienes han pasado por ahí lo confirman. No es fácil enfrentarse a un juez de inmigración y defenderse frente a una posible deportación. Imaginemos cómo puede ser el procedimiento para los menores de edad.
"Es horrible, no imagino cómo puede ser sin abogada", más de 20,000 menores migrantes no acompañados podrían tener que comparecer solos ante la corte
Desde mañana finalizan los contratos federales que apoyan los servicios legales esenciales para los menores inmigrantes no acompañados, lo que podría dejar a más de 20,000 niños desamparados ante el complejo sistema judicial de inmigración, sin un abogado ni un asesor. N+Univision habla con Ricardo Hernández Navarrete, menor que tuvo que enfrentar hasta cinco cortes de migración.
Se calcula que unos 20,000 niños migrantes no acompañados tendrán más difícil defender sus derechos ante la corte, porque en unas horas finalizan los contratos federales financiados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) que apoyan los servicios legales esenciales para los niños inmigrantes no acompañados.
En el sistema legal de inmigración, no existe un derecho garantizado a un representante legal ante el tribunal de inmigración, lo que significa que incluso los niños, sin importar su edad, podrían verse obligados a representarse a sí mismos ante un juez si no pueden costear un abogado de inmigración o si no hay una asociación detrás que pueda proveerlos de servicios legales gratuitos.
¿Cómo viven los menores el enfrentarse a un juez de migración?
N+Univision habla con Ricardo Hernández Navarrete. Tiene solo 18 años y ha tenido que pasar por un duro proceso judicial junto a su madre, Martha Liliana Navarrete.
Ambos llegaron desde Colombia en 2022 y consiguieron un parole. Liliana tramitó su permiso de trabajo, vigente hasta 2029. Pero en marzo ambos fueron arrestados por ICE y estuvieron en custodia hasta finales de mayo. Fue liberado apenas unos días antes de su ceremonia de graduación del high school.
Ricardo nos cuenta que la experiencia fue traumática para él y que lo sigue siendo, porque tiene que llevar consigo un grillete localizador. Lo lleva en su mano, no en el pie, para que le permita jugar a futbol. "Es un incordio porque tengo que cargarlo cuatro veces al día, sino me llaman. No es cómodo tampoco para natación o cuando estoy trabajando. También tengo que enviarles fotos. Todo esto me hace sentir como un delincuente y no lo soy", denuncia.
Pasó por seis centros de detención en apenas dos meses y, denuncia, las duras condiciones que vivió en esos centros ubicados en Kansas, Oklahoma, Louisiana, Ohio, Indiana y Kentucky.
"Ya solo verte con ese uniforme, en algunos casos naranja otros amarillo, es horrible. La comida es horrible y el hecho de estar encerrado junto a algunas personas peligrosas me dio mucho estrés, mucha tensión. Sigo yendo a terapia psicológica", reconoce Ricardo.
En esos dos meses que no logra superar, pasó por cinco cortes de migración. "Son momentos de mucha tensión, mi familia pudo contratarme una abogada. Pero, por ejemplo, en tres de esas cortes no pude estar con ella. No puedo imaginar cómo ha de ser para quienes no puedan costear los servicios legales, son situaciones muy complejas", relata.
Ricardo también apunta a que la asesoría legal es importante para conocer sus derechos y estar prevenido ante documentos que le puedan pedir firmar. "En mi caso uno de los problemas es el inglés. Hay términos difíciles, no lograba comprender, y tampoco te ofrecen un intérprete o un formulario traducido. En varias ocasiones me pidieron que firmase documentos que creí entender que eran una orden de autodeportación".
Sostiene que ningún menor de edad como él debería pasar por ese proceso, por lo que subraya la importancia de contar con abogados.
"Fue muy duro, de verdad. Ninguna persona debería pasar por esas experiencias. Sigo triste y frustrado. Pero cuando miro atrás fue horrible, el estar separado de mi mamá, el no poder hacer nada. En esos momentos solo confías en tu abogada. Estar en varios centros para mí fue muy hostil y me preguntaba constantemente qué he hecho yo para estar aquí", relata conmocionado Ricardo, que recuerda cómo tuvo que hacer frente a su salida de custodia del ICE con 18 años.
"Todo niño merece la oportunidad de que sus derechos sean defendidos"
Sin la asistencia legal por parte del estado, algunas asociaciones se están preparando ante una previsible avalancha de consultas y asesoramiento.
Americans for Immigrant Justice confirma que han recibido más consultas en la última semana. La prganización es la única que proveer servicios legales en albergues para menores no acompañados bajo la jurisdicción del tribunal de inmigración de Miami.
Sus servicios para menores no acompañados incluyen representación legal directa antes, durante y después de las audiencias ante un juez de inmigración. Cuentan que hacen énfasis en informarles sobre sus derechos, velar por su bienestar y por que esos derechos se respeten.
“Todo niño merece la oportunidad de que su historia sea escuchada y sus derechos protegidos por nuestro sistema legal”, declaró Sui Chung, directora ejecutiva de Americans for Immigrant Justice . “Negar asesoría legal a los más vulnerables —niños que ya han sufrido traumas— representa una violación fundamental de la justicia que nuestra Constitución garantiza. No debemos permitir que el sistema les falle a estos niños”.
“Los niños merecen nuestra máxima protección. Muchos de ellos han huido de una violencia, persecución y abusos inimaginables en sus países de origen, llegando aquí solos, asustados y con una necesidad desesperada de seguridad y estabilidad”, declaró Chung . “Todo niño tiene derecho al debido proceso y a ser tratado con dignidad y humanidad. En Americans for Immigrant Justice, mantenemos nuestro firme compromiso de apoyar a estos niños, asegurándonos de que tengan voz, que se respeten sus derechos y que nunca se vean obligados a desenvolverse solos en un complejo sistema legal”.
Sin representación legal, menos del 1% de los niños inmigrantes obtienen protección migratoria, según una investigación del Congreso. Más de 800,000 niños se enfrentaron a la deportación en tribunales de inmigración en los últimos 12 meses. Más del 59% de estos niños no contaban con un abogado, según el Instituto Vera.
“Estos niños ya han sobrevivido a situaciones que ningún niño debería afrontar. Pedirles ahora que comparezcan ante un juez sin un abogado, sin una sola persona que pueda explicarles el proceso, es un fracaso que no podemos aceptar”, declaró Alexandra Manrique Alfonso , directora del Programa Legal para Niños de Americans for Immigrant Justice. “La representación legal no debería ser un lujo; a menudo marca la diferencia entre la seguridad y el peligro”.







