TAMPA, Florida.- Una parada en una gasolinería de Clearwater terminó de una manera que la familia de Luis Raúl Lara Gámez nunca imaginó: el mexicano fue detenido y ahora está bajo custodia migratoria, con una posible deportación en el horizonte. Sus familiares dicen que todo comenzó cuando agentes del Alguacil del Condado Pinellas se acercaron a él y le pidieron una identificación.
Le pidieron su ID en una gasolinería y terminó bajo custodia de ICE: ¿qué pasó?
Su familia dice que los agentes le pidieron identificación y luego lo arrestaron por su situación migratoria. La esposa del mexicano cuestiona qué motivó el encuentro y denuncia que pudo haber sido víctima de perfilamiento racial.
Lara Gámez lleva al menos 30 años en Estados Unidos y está casado con una ciudadana estadounidense. Ahora permanece detenido después de que las autoridades locales lo remitieran a ICE.
“Pinellas Sheriff lo tomó a él en la estación de gasolina en Clearwater”, relató Jacie Lara Gámez, esposa del detenido.
Según la familia, los agentes le solicitaron que mostrara una identificación y posteriormente determinaron que no contaba con la documentación requerida. “Y lo detuvieron por no llevar la documentación adecuada”, dijo su esposa.
La secuencia es precisamente lo que genera las mayores dudas entre sus familiares. Ellos cuestionan por qué los agentes se acercaron inicialmente a Lara Gámez y aseguran que, antes de esa interacción, no habría ocurrido un incidente que justificara la intervención.
“Yo no creo que hiciera falta nada que justificara que se le acercaran o se le enfrentaran; no había ningún motivo”, afirmó Jacie.
La esposa del mexicano también planteó que su apariencia pudo haber influido en la decisión de abordarlo.
“Tiene la piel muy oscura, su madre es indígena de México, así que tiene la piel muy, muy oscura. Simplemente siento que fue objeto de acoso por el hecho de cómo se ve”, aseguró.
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De una identificación a una posible deportación
Después del arresto, Lara Gámez quedó en manos de las autoridades migratorias.
Su familia reconoce que el mexicano tenía una visa vencida y explica que mantenía un proceso pendiente para resolver su situación migratoria. Según sus allegados, tampoco había podido completar el proceso para obtener la ciudadanía estadounidense mediante su matrimonio.
La familia asegura que ahora necesita contratar representación legal para intentar detener el proceso de deportación. Su esposa calcula que solamente uno de los procedimientos necesarios podría costar unos $4,500.
Pero mientras buscan una solución legal, la ausencia de Lara Gámez ya tiene consecuencias dentro de su hogar.
Una de sus hijas, Camila, vive con varias mutaciones genéticas que le provocan discapacidad. Sus hermanos aseguran que su padre desempeña un papel fundamental en la familia. “Tengo miedo por mi papá”, dijo Raúl Lara.
“Sin él, muchas cosas no hubieran podido suceder y nuestras vidas se han desmoronado sin él”, agregó Adriel Lara.
La familia ahora intenta recaudar recursos para cubrir los gastos legales mientras busca respuestas sobre las circunstancias que llevaron al mexicano de una estación de gasolina a quedar bajo custodia migratoria.
N+ Univision contactó a la Oficina del Alguacil del Condado Pinellas para conocer qué motivó el encuentro con Lara Gámez, las circunstancias de su arresto y su posterior remisión a ICE. Hasta el momento de esta publicación, la oficina no había respondido.










