ORLANDO, Florida.- El gobernador Ron DeSantis firmó una ley para renombrar el Palm Beach International Airport en honor al presidente Donald Trump, en una decisión que ha generado apoyo entre republicanos y críticas de demócratas por el uso de recursos públicos.
DeSantis firma ley para nombrar aeropuerto de Palm Beach en honor a Donald Trump
El cambio costará hasta $2.75 millones y genera críticas por uso de fondos públicos estatales
El nuevo nombre será Aeropuerto Internacional Presidente Donald J. Trump y entrará en vigor el 1 de julio de 2026, según establece la legislación aprobada previamente por la Legislatura estatal, dominada por el Partido Republicano.
La ley también contempla la posibilidad de cambiar el código aeroportuario de PBI a “DJT”, aunque ese ajuste depende de organismos internacionales y federales de aviación.
El cambio forma parte de una legislación que otorga al estado mayor control sobre el nombramiento de aeropuertos comerciales, una facultad que antes recaía en mayor medida en autoridades locales.
El aeropuerto se ubica en Palm Beach, a pocos kilómetros de Mar-a-Lago, la residencia privada de Trump, lo que legisladores republicanos citaron como parte de la justificación para el reconocimiento.
Aliados del expresidente han defendido la medida como un homenaje a su influencia política y su vínculo con el sur de Florida.
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Costos y proceso de implementación
El cambio de nombre tendrá un costo estimado de entre $2.7 y $2.75 millones, destinados a actualizar señalización, sistemas digitales, documentación oficial y materiales operativos.
Autoridades estatales indicaron que el monto es menor a estimaciones iniciales que superaban los $5 millones.
A nivel federal, la Administración Federal de Aviación (FAA) deberá actualizar mapas, bases de datos y sistemas de navegación, aunque no tiene autoridad sobre la decisión del nombre.
Legisladores demócratas y algunos sectores ciudadanos han cuestionado la medida, argumentando que el gasto público podría destinarse a prioridades más urgentes.
También han señalado que el cambio responde a intereses políticos más que a necesidades operativas, en medio de un contexto de alta polarización.








