ORLANDO, Florida.- El presidente Donald Trump votó por correo en una elección especial en Florida, mientras mantiene su presión sobre el Congreso para limitar ese mismo mecanismo de votación a nivel nacional.
Trump usa voto por correo pese a buscar restringirlo a nivel nacional
El presidente emitió su papeleta en Palm Beach pese a calificar el voto por correo como “corrupto” y promover una ley para restringirlo.
Registros del condado de Palm Beach confirman que el mandatario envió su papeleta para los comicios legislativos estatales de este martes y que su voto ya fue contabilizado. La elección incluye el Distrito 87 de la Cámara de Representantes estatal y el Distrito 14 del Senado de Florida.
La decisión ocurre pese a que Trump ha intensificado en días recientes sus críticas contra el voto por correo, al que ha calificado como “hacer trampa” y “lo más corrupto que hay”. Además, impulsa la llamada Ley SAVE America Act, una propuesta que busca restringir el uso de este sistema.
La Casa Blanca defendió la postura del presidente al señalar que su oposición no es al voto por correo en sí, sino al modelo de envío masivo de papeletas. La portavoz Olivia Wales indicó que la iniciativa contempla “excepciones de sentido común” para personas enfermas, con discapacidad, militares o votantes que se encuentren de viaje.
Según el gobierno, el hecho de que Trump haya votado por correo no contradice su postura, ya que reside oficialmente en Florida pero pasa la mayor parte del tiempo en Washington, lo que justificaría el uso de ese método en su caso.
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Debate político y evidencia sobre fraude electoral
El impulso de Trump para restringir el voto por correo se da en medio de un debate nacional sobre la seguridad electoral. Un informe de la Brookings Institution publicado en 2025 encontró que los casos de fraude en este tipo de votación representan apenas el 0.000043% de las papeletas emitidas, es decir, cerca de cuatro casos por cada 10 millones de votos.
A pesar de estos datos, el presidente ha sostenido reiteradamente que el sistema es vulnerable a abusos, una narrativa que mantiene desde las elecciones de 2020, cuando perdió frente al demócrata Joe Biden. Diversos tribunales y autoridades federales no encontraron evidencia de fraude generalizado que alterara ese resultado.
La propuesta legislativa enfrenta un camino complicado en el Congreso, especialmente en un Senado estrechamente dividido, donde no está claro que logre los votos necesarios para su aprobación.
El debate también se traslada al ámbito judicial. La Corte Suprema de Estados Unidos escuchó argumentos en un caso que podría definir si los estados pueden contar papeletas enviadas por correo con matasellos del día de la elección, aunque lleguen después.
Esa práctica es permitida actualmente en al menos 14 estados y el Distrito de Columbia, y ha sido blanco de críticas por parte de Trump.
En paralelo, el mandatario ha insistido en que la reforma electoral es una de sus principales prioridades legislativas, incluso mientras Washington enfrenta otros temas urgentes como tensiones internacionales y disputas presupuestarias internas.
En Florida, donde ahora está registrado como votante tras cambiar su residencia desde Nueva York, Trump no cuenta con una solicitud permanente para votar por correo, por lo que debe pedir una papeleta en cada elección en la que decide participar.
















