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Áxima de 41, temperatura rozando el punto de congelacón. Íctor: preparados.
Miles de neoyorquinos que resiían en hogares para ancianos perdieron la vida en el pico de la pandemia. En la siguiente historia, luego de casi 2 años y sin ver a sus familiares, ahora que pueden ver a sus seres queridos sin restricciones.
>> imaínese no poder verla. Mariela: acompañamos a norma a ver a su madre de 85 años en su asilo de ancianos, donde vive alejada de su familia por doña hilda tiene 14 hijos y un sinín de nietos y bisnietos que la han acompañado en esta pandemia solo por fotograías.
Tambén por un rompecabezas de palabras al que abraza, al que su mente ya no puede descifrar. >> le doy gracias a dios que ya estar visitando para ver que ella reciba el cuidado que necesita.
Mariela: despés de 19 meses el estado aproó las visitas tapas restricciones, ahora que se acercan las fiestas de fin de año. Se levanta las restricciones, bajo estas nuevas regulaciones, las personas visitantes podán ingresar a los asilos de ancianos, independientemente de su estatus de vacunacón.
>> cuando subimos aqí, ellos mariela: crisis a cántas personas esán viviendo alí, cántas familias han pasado por esto? Quisimos por esto preguntarle al departamento de salud del estado.
Nos preocupa nuestra gente. Ómo puede ser posible que no esé pidiendo tarjetas ni certificaciones de vacunacón antes de entrar a estos asilos?
Nos respondieron que se adhieren a las regulaciones federales de la agencia que maneja el sistema de medicar pero urge vacunarse, para proteger a las familias de los asesinos, aunque no los revisan. >> hay tanto sufrimiento en estos lugares.
Hay mucha soledad y mucho sufrimiento. El sentido de soledad es de desesperacón.
De no mirar al futuro. Tambén es la falta de hace que no tengan realmente la atencón adecuada.
>> ella fue andar y hablar a