CHICAGO, Illinois.- Las máquinas no se detienen en el antiguo predio industrial de South Works. Entre camiones y movimiento de tierra avanza la construcción del Parque Cuántico y de Microelectrónica de Illinois, un megaproyecto tecnológico de 128 acres que forma parte del desarrollo conocido como Quantum Shore en el sureste de Chicago.
Residentes del sureste de Chicago anuncian apoyo al Parque Cuántico de Illinois
El desarrollo del Parque Cuántico y de Microelectrónica de Illinois no solo está transformando el paisaje del sureste de Chicago, sino también dividiendo opiniones entre sus residentes. Esta semana, una coalición de vecinos y empresarios salió al frente para respaldar el proyecto, mientras otras organizaciones continúan exigiendo garantías y mayor transparencia.
Esta semana, una coalición integrada por alrededor de 20 empresas y residentes anunció públicamente la creación del grupo Vecinos del Sudeste por Quantum, con el objetivo de respaldar el proyecto, pese a la oposición que han manifestado otras organizaciones comunitarias.
"Hay una organización aquí para ayudarles a tener una voz"
Durante una conferencia de prensa, los integrantes del nuevo grupo, que incluyen residentes de cuarta generación del sur de Chicago, pequeños empresarios y directivos escolares, aseguraron que no quieren perder lo que consideran una oportunidad histórica de crecimiento económico e inversión para la zona.
El desarrollo incluye el Illinois Quantum and Microelectronics Park, parte del megaproyecto Quantum Shore, que también contempla un hospital de 52 camas de Advocate Health Care.
Jorge Pérez , propietario de Chico’s Oven y presidente de Lake Effect Community Development, explicó que la coalición surgió para garantizar que la voz de los residentes del sureste de Chicago tenga representación en el proceso.
"Queremos decirles a todos los vecindarios que ahora hay una organización aquí para ayudarles a tener una voz apoyando este proyecto. Muchos lo entienden, pero también hay miedo, porque quienes no quieren el proyecto les dirán que están mal", señaló Pérez.
El edificio tendrá la primera computadora cuántica a escala industrial del país.
Proyecto que van a generar empleos
Erika Galán, residente del sur de Chicago y gerente de programa en la Comisión Industrial del Área de Calumet, afirmó que el campus generará empleos en computación cuántica y áreas científicas relacionadas, además de aumentar el flujo de clientes para negocios locales.
“La mayoría de los trabajos en el desarrollo del campus cuántico solo requieren un título de secundaria o estudios mínimos. Pero en el futuro, cuando el trabajo sea más especializado, debemos preparar a los miembros de la comunidad para ese tipo de empleos", explicó.
Galán es una de las participantes que crearon el Plan de Calidad de Vida del Sur de Chicago, lanzado en enero, que recopiló la opinión de más de mil residentes del South Side
En el informe reveló que la población del área ha disminuido un 24 % desde el año 2000, pese a que los niveles de ingresos y educación han ido en aumentó.
Preocupación del proyecto
Sin embargo, no todos están convencidos . Organizaciones como Southside Together y Alliance of the Southeast han expresado su rechazo o preocupación ante el proyecto.
Aunque la Alianza no se opone necesariamente al campus cuántico, exige un acuerdo de beneficios comunitarios que garantice empleos locales y transparencia. Su grupo más amplio, la Coalición para un Convenio Colectivo de South Works, ha pedido que al menos el 50 % de los trabajadores provengan del vecindario.
"De los empleados que están aquí trabajando, no sabemos si son de la zona. Necesitamos mejor transparencia. En nuestro contrato comunitario pedimos que por lo menos el 50 % sean del vecindario", señaló Moisés Moreno, director de organizadores de la Alianza del Sureste.
Además, la organización Southside, abiertamente ha pedido a legisladores considerar alternativas que respondan más directamente a necesidades básicas de la comunidad, como supermercados o farmacias.
Debate ambiental y fiscal
Otro punto de controversia es la remediación ambiental del terreno, antigua sede de la acería South Works. Mientras la coalición a favor sostiene que se están realizando trabajos de limpieza y que el proceso incluye cubrir el terreno antes de construir, la oposición advierte sobre posibles riesgos.
"Este terreno hay riesgo a nuestras comunidades porque si esa tierra que se está sacando no se transporta adecuadamente y los trabajadores también no están bien tapados, puede ser también un riesgo no solo para los trabajadores, pero también a la comunidad", alertó Moreno.
Galán señaló que, en comparación con otros sitios industriales, el área quedará más limpia de lo que muchos suponen, aunque recomendó dirigir preguntas técnicas directamente a los desarrolladores. Hasta el momento, se solicitó una declaración a PsiQuantum sobre estos señalamientos, pero no se ha recibido respuesta.
En cuanto a impuestos y costos de energía, el grupo a favor sostiene que los residentes ya enfrentan aumentos constantes sin ver beneficios tangibles.
"No hay que pagar más impuestos. Lo que ha pasado es que nuestros impuestos han subido, pero los valores de nuestras casas no", afirmó Pérez.
Por ahora, las obras continúan y el paisaje del sureste de Chicago ya luce distinto. Con voces divididas entre el respaldo y la crítica, el proyecto del campus cuántico avanza en medio de expectativas, dudas y un debate que promete intensificarse conforme crece la construcción.


















