NUEVA JERSEY. –– Han pasado 8 meses desde que la pandemia llegó al área tri-estatal y muchas personas continúan sintiendo la pérdida de familiares y amigos.
“Temía llegar al hospital y no salir de ahí”: sobreviviente al coronavirus narra su batalla contra la enfermedad
Beatriz Reyes reside en Nueva Jersey y luego de que algunos de sus familiares se contagiaran en mayo, ella también resultó enferma. Debido a su diabetes, el virus la atacó fuertemente y, además, acrecentó los dolores que tenía por una reciente cirugía. Tras un largo periodo hospitalizada, esta madre hispana de a poco ha ido recuperándose, pero no deja de resaltar la importancia de que todos se cuiden para evitar trágicas consecuencias.
Hasta la fecha, 34,000 personas han muerto en la ciudad de Nueva York, 9,000 en otras partes del estado, y unos 16,000 en el estado de Nueva Jersey. Detrás de cada cifra, hay una historia y un costo humano.
La experiencia de la familia Reyes en el sur de Nueva Jersey muestra lo rápido que este virus puede devastar una familia.
"Yo siempre le pedí a dios que no me dejara llegar hasta el hospital, porque yo se que muchas gentes llegan al hospital, y muchas veces ya no salen de ahí. Y ese era mi temor”, cuenta Beatríz Reyes, una sobreviviente del coronavirus.
Casi la familia entera de Beatriz se ha enfermado con el coronavirus. El primero fue su primo en abril, que no lo tomó en serio y le dijo a todos que era solo una gripe. El primo se lo pego al esposo e hija de Beatriz.
"Mi hermana, para ella también era difícil, porque había tiempos cuando ella no comía porque no podía. Ella decía que le dolía mucho el estomago. Cuando comía, quiso vomitar”, explica Beatriz a Univision 41 Investiva.
Cuando le tocó a Beatriz en mayo, las consecuencias fueron graves. El virus le arruinó su sistema inmunológico, empeorando su diabetes y causando complicaciones en una cirugía que tuvo durante el verano.
“No he podido sanar. Me operaron, me volvieron a operar por segunda vez, porque se me infecto la herida, se me abrió. Y así he estado. He estado saliendo y entrando al hospital, saliendo y entrando qué porque es una bacteria que no es una, que son dos”, cuenta Beatriz.
Ella ha pasado 35 días hospitalizada desde entonces. La única hija que no se enfermo la tuvo que cuidar, siempre temiendo que la familia estuviera a punto de perder tres miembros al virus en un instante.
"Había momentos en que no tuve esperanza porque cuando entraba en la sala a darle de comer para dejarle su comida, se veía como, pues, cansada. Cuando hablaba le costaba hablar y respirar”, relata Beatriz.
La situación se puso peor cuando Brittany, la única adulta saludable, perdió su trabajo en un casino.
Ahora que ya no están infectados con el coronavirus, la familia de Beatriz está cuidando y viviendo con otros familiares que perdieron sus trabajos y ahora están enfermos con el virus.
Ahora viven 10 en esta casa, 4 enfermos y solo 2 tienen trabajos.
"La gente tiene que entender que esto no es fácil, este virus no es fácil, pero que tienen que aprender que tenemos que cuidarnos unos a otros”, explica Beatriz.














