La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Ay, ay, ay, mire quién llegó. Ay, mi chiquita, mi cosita linda.
Oye, ¿no se te antojaría, antes de platicar ahí, ir a conocer dónde estoy? Unos cariñitos así, otra vez.
No, no, no, ni lo sueñes. A ver, escúchame bien, te necesito concentrado.
Bueno. Yo voy a hacer mi parte, pero necesito que tú hagas la tuya.
Está bien, ¿qué se te ocurrió? Pues, con la invitación que traigo de la pachanga, voy a subir a la camioneta unas morras bien jaladoras y entronas.
Ellas se van a encargar de emborrachar y apapachar a los guardias de la hacienda, ¿me entiendes? Y si los guardias esos, los guaruras, son aguafiestas, ¿qué?
No te preocupes por eso. En cuanto vea que esos tipos están entonados, yo me arranco para la fiesta y te marco para que te actives.
¿me entendiste? Sí.
Sí andas perversa, danila. ¿de veras no te animas cinco minutitos?
Ah, no te pongas así. Haz tu parte.
Ay, ándale. Renato va a ser mío.
¡bravo! Ay, ramiro, ya se nos casó barbarita y el inge.
Que dios les amarre bien el nudo para que duren. El suceso del año en san luis.
Y del estado. El novio que se convirtió en patrón y deja a varias de luto.
No se pierdan esta exclusiva que dará de que hablar. ¿viste a paloma?
Ni pestañeo. Su luto parece una amenaza, ¿no?
Acaban de firmar su sentencia. ¡hola, hola, hola, hola, tórtolos!
Súbanse, yo los llevo a la fiesta. Menos mal no se vino a aparecer aquí la dalila.
Gracias a dios. Ay, voy a saludar al profe, ahorita te veo.
Ya vámonos, pero rápido luis ernesto. Vámonos, carnal.
Písale. ¿estás bien, paloma?
¿estás bien? Luis ernesto, detente, por favor.
Okey. No, no, no puedo creer que haya llegado así, toda de negro.
Parecía un cuervo que nos iba a sacar los ojos a todos. Sí, fue de mal gusto.
Me dijo que estaba de luto, en mi boda, de luto. Claro, porque me estoy casando con el hombre que ella está obsesionada.
Ya, bárbara, ya. No, déjame, renato.
Invité a dalila y nisiquiera se apareció. A ver, aquí los importantes son ustedes, ¿no creen?
Sí, por lo menos, ya conseguiste lo que querías. Para paloma y para el resto, queda claro que estamos juntos.
Eso ya lo habíamos hablado, renato, por favor. No, no, no me corras, primero déjame llegar.
Sí, lo que tú digas. Mira, no te pido que me creas, solamente dame tiempo.
A ver. ¿qué les parece si nos vamos a la fiesta y disfrutamos?
¿qué dicen? Sí, vámonos.
Vámonos. Vámonos.
Brian. ¿ya revisaron bien toda la zona?
Sí, patrón. No quiero sorpresas.
No quiero que el trenza se vaya a meter con todos sus changos. No, no se preocupe.
El pancho y el flaco están peinando la zona. Quiero ojos por toda la hacienda.
Yo creo que allá vamos a estar más seguros, por la seguridad de la propia hacienda. No.
No creo que el trenza se atreva a hacer nada en público. No, ese es capaz de hacer todo lo que quieras.
¿tú crees? Claro.
¿sería capaz de matar ahí, frente a todos? De eso y más, georgina.
Ábrele la puerta a la señora. No se preocupe, patrón.
Adelante, señora. Gracias.
¿no quieres sentarte? Yo creo que emiliano y maría van a tardar en salir.
Bueno. Vamos a esa banca.
¿cómo está? Podríamos hacerlo del después, para que cuente un poquito sobre la historia, sobre...
No sabía que venías. No me iba a perder esta oportunidad.
Sabía que iba a verte, aunque sea de lejos. Pero de cerca es mejor.
No acá afuera. Santiago, no.
¿qué? Tranquila.
No hay nadie viéndonos. Neta, te extrañé un montón.
Yo también, santi. No me he atrevido a buscar a tu papá para que me diga si va a dejar que nos veamos.
No, no, no. La tía chelo ya habló con él y, pues me dijo que tuviera un poco de paciencia y que lo esperara.
Pero yo confío en ella. Bueno, entonces, me espero unos días más, ¿no?
Pero me va a costar un montón. Ahorita vengo.
¡maría! Supongo que debo felicitarte por tu éxito como cantante.
Debes estar feliz. Rosa, ¿qué quieres?
¿sabías que luis ernesto se fue de su casa? Bueno, ya veo que no.
Está viviendo en la casa de renato en el pueblo y lo he podido ir a visitar varias veces. Ay, y francamente, es que sí ha sido lo mejor para los dos.
Tenemos más privacidad, estamos los dos. Y luego con mis visitas...
Bueno, rosa, eso a mí no me interesa. Bueno, solo te estoy informando.
Y también le conseguí el trabajo de sus sueños. Compra y venta de caballos pura sangre con escandón.
El más grande criador de esa raza aquí, en san luis. Rosa, ve al punto, porque me tengo que ir.
Cálmate, de verdad. Genuinamente, solo quiero decirte que estoy muy contenta, que ustedes dos por fin, pues puedan cumplir sus sueños.
Y además bien acompañados. Tú con beto y yo con luis.
¿no crees que luis ernesto merece rehacer su vida? Esas copas de la champaña son hasta el rato para el brindis.
Ahorita pon los otros vasos. Muchachas, tenemos que apurarnos.
Los invitados ya están por llegar y no nos vayan a faltar detalles. Ay, manuela, nos faltan...
¿cómo habrá estado la ceremonia en la iglesia si, con estos mismitos ojos que dios me dio, yo vi cómo la mamá de la novia iba toda vestida de negro como si fuera un zopilote? Híjole, sí, pero...
Sagrario, pon los cubiertos cómo nos han enseñado, que tenemos invitados bien especiales como el gobernador y la hija que es bien payasa. ¿en qué me quedé?
En lo de la iglesia, pero... Oye, ojalá que el ingeniero y la señorita bárbara por fin se hayan podido casar.
Y la fiesta aquí en la hacienda sucede en santa paz y no con tanto drama como siempre. Sí, yo creo que...
Ya, apúrate, ándale, apúrate. Ay, manuela.
A ver, sagrario, fíjate con estas allá, por favor. ¿qué diablos hacemos aquí, mi trenza?
Cállate. Te estoy diciendo que no podemos llamar la atención.
Vamos a esperar a que dalila nos dé la señal para entrar a la hacienda. Esa morra sí que salió entrona.
Nunca pensé que la cantinera se fuera a aliar con los alacranes. Hombre, esa morra es más alacrán que uno.
Imagínate, no nada más quiere que nos echemos a gustavo, ahora que también a barbarita. Ah, pero eso sí, que no toquemos a renato.
Ay, otra vez con eso. ¿y qué?
¿vamos a acatar esa orden? No me presiones, perro.
Pon atención. A ver, mamacitas, todas están retelindas, así que ya saben lo que toca.
Órale, trépense, se esconden entre las cajas y se tapan con la lona. Vámonos.
Si así estuvo la ceremonia religiosa, no me puedo imaginar cómo va a estar esta fiesta. Hermana, calma.
Con unos minutos que estamos aquí es suficiente. Hacemos acto de presencia ya.
Yo no tenía nada de ganas de venir. Bueno, tranquila.
Recuerda que estamos aquí porque viene también el señor gobernador y porque es un deleite, mira, pisar la tierra de la hacienda que próximamente va a ser nuestra. No saben cómo se me hace agua la boca nada más de saber que ya pronto bárbara va a recibir la demanda de embargo de eduardo.
Bueno, eso ya está listo, ¿eh? ¿y el banco si nos la va a vender una vez embargada?
Claro. A precio de remate y sin competencia.
Es una lástima. ¿qué cosa?
Pues que barbara no reciba su regalo de matrimonio, la demanda. Bienvenidos, pasen, por favor.
Gracias. Síganme.
Gracias. Perdón, es que tenía que dejar todo en orden.
¿vamos? Vámonos, ya estamos listas.
Paloma, vámonos. Si quieres, ahorita las alcanzamos, hermanita.
Gracias. Me dio mucho gusto verte entregar a tu hija como lo quería porfirio.
Ya no debiste venir vestida de negro, cumpliste su voluntad. En contra de la mía, como siempre.
Claro, que sea paloma la que se sacrifique, ¿no? Esto que debería ser un momento de felicidad se ha convertido en un tormento.
Tengo miedo de lo que paloma pueda hacer. Mira, tú y yo tenemos que estar bien pendientes, ¿eh?
Sí. Solo espero que barbara pueda superar lo que pasó en la iglesia, ma.
A pesar de las circunstancias, yo sé que el amor entre renato y ella es verdadero. Ellos están destinados a amarse, ¿no?
¿y qué me dices de ti? Te conozco.
Tú no eres feliz. Ma.
Ya no hablemos de eso. Ahorita lo importante es paloma y yo estoy muy feliz cantando.
Pues sí, eres feliz profesionalmente, pero la felicidad también incluye el amor. Bueno, pues mi amor por la música lo es todo.
Ya, no te preocupes. ¿y piensas que te creo?
Mamá, tranquila. Ay, m'hija.
¿qué pasó? Vamos.
Vámonos, vámonos. ¿dónde estás, maría?
¿dónde estás? Luis ernesto.
Qué boda tan intensa, ¿eh? Sí, un poquito, ¿no cree?
Sí, así es. Pero lo importante es que bárbara y renato ya están juntos, ¿verdad?
Sí. Precisamente por eso estamos aquí, para acompañar a los novios en todos los rituales, como en la aventada del ramo y a ver si ya le toca a rosa y se ponen una vez de acuerdo.
Nada haría más feliz a tu mamá y a la tuya. Papá.
Señor gobernador. ¿sí?
¿su hija? Sí, así es, rosa.
Mucho gusto. Mucho gusto.
¿le robo unos minutos? Quisiera hacerle unas preguntas sobre el nuevo matrimonio.
Claro que sí. Adelante.
Ahora que llegue tu mamá, le decís que las alcanzo. Sí, claro.
Okey, con permiso. Pase, pase.
Adelante, por favor. Encantado.
Igualmente. Luis.
María. Luis.
¿y? ¿cómo me veo?
¿te gusta? Te ves bien, rosa.
¿pero no crees que ya es momento de que hables con tu papá y le digas que solo somos amigos? Luis, no es momento para eso hoy.
Mira qué bonita boda. Bueno, te prometo que voy a buscar un buen momento para hablarlo.
Está bien. Cuántos invitados.
Oye, qué lástima que beto no va a poder venir. Tuvo que regresarse a la capital a firmar un contrato.
No voy a poder acompañar a maría a la boda. Oye, ¿tú sabes que ellos dos están muy bien juntos?
No, rosa, no sé nada de eso. Pero prefiero que maría me lo diga.
Con permiso. Qué rápido pasa el tiempo.
Todavía recuerdo a bárbara, chiquita, acompañando a porfirio cuando inauguramos el banco. El primero en la región.
Un gran acontecimiento. Luis ernesto, ¿buscas a tus papás?
Los vi por ahí, ¿eh? No, no, no se preocupe.
Estoy buscando al amor de mi vida. Disfruten.
¿puedes poner a un lado lo que hizo paloma? No, no puedo.
No puedo sacármela de la cabeza, deseándonos el mal. No dejes que eso nos robe este momento.
Hoy dijiste que sí y estabas nerviosa cuando te puse el anillo. Estaba nerviosa por paloma.
Tenía miedo que me saltara encima para clavarme las uñas. Yo creo que estabas nerviosa porque me amas.
No, fíjate que no, no fue por eso. Te pedí que, si no me amabas, no me dieras el sí.
Yo que tú no confiaría mucho en mí. ¿no podemos tener una tregua, al menos por hoy?
Nunca hemos hecho el amor casados, ¿mmm? ¿vamos a perdernos eso?
No. Prefiero la cordura ante la locura.
Además, yo ya aprendí a controlar lo que siento por ti. Pues enséñame cómo lo haces.
Es muy fácil. Cierro los ojos, recuerdo lo mucho que te amaba, pero también recuerdo todo el daño que me has hecho y los abro y ya no siento nada por ti.
No seas cruel. No, no empieces.
Deja que tu memoria vuelva. Recordándonos en el granero, esa noche de lluvia.
No. ¿mmm?
No voy a recordarlo. Esta noche voy a hacer que recuerdes que soy el hombre de tu vida.
Según yo, solo eres mi esposo, nada más. Y tú, mi esposa, todo y más.
Hola, hola, chicos. ¿alguno de ustedes ha visto a maría?
¿sabe dónde está? Eh, cuando veníamos de la iglesia, se quedó con la tía chelo a esperar al padre.
Ah, okey. Sí.
Qué bueno que ya llegaron. A tu protegido le cambió la vida el casarse con la heredera cruz.
Te lo debe a ti. Sí, renato está en deuda con él.
De hecho, entró a trabajar en esta hacienda porque gustavo lo recomendó con porfirio, que en paz descanse. A ver, cuñado, tengo que decir, señor gobernador, que, de alguna manera, se casó por interés.
Mire, señor gobernador, estas tierras, de todas maneras, tienen muchísimas deudas y muy fuertes. Vamos a ver cuánto tiempo dura la señora bárbara siendo dueña de esta hacienda.
Ya llegó la madre de la novia. Uy, hay que reconocer, es muy atrevida paloma.
Mira que presentarse vestida de luto en la boda de su propia hija. Algún día, seremos nosotros.
Mira nada más, qué belleza. Claro, la más bella entre todas las bellas.
Y grande. ¿cómo que grande?
Grande. El pastel de bodas que hicimos, el más grande que hemos hecho en la vida.
¿qué quieres? Así lo pidieron los de la hacienda cruz.
Ah, usted está hablando del pastel. Pues ¿tú de qué hablabas?
No, nada. Ojalá eso signifique que los novios van a tener una vida muy dulce y grande, como el pastel.
Eso sí, eso sí, como el pastel. ¿qué onda, güerito?
¿cómo estás? ¿qué tal, dalila?
Bien, ¿y tú? Bien, bien.
¿algún problema? No, ningún problema, dalila.
Dame un momento. Todo bien, dalila.
Necesitamos checar la camioneta. Adelante.
Todo en orden. ¿todo bien?
¿sabes para dónde ir? Yo siempre sé a dónde ir, güerito.
Ábreme! ¿cómo van?
Aguanten un poquito más, porque ya logramos entrar, ¿sí? Pero ustedes no van adonde es la pachanga.
Me las voy a llevar a los linderos del norte para que armemos el reventón con los guardias. ¿va?
Vámonos. Patrón, renato llenó de guarros la hacienda.
Hay un titipuchal de gente. Mira, brian.
Recuerda que, aunque el lugar esté muy asegurado, los dos objetivos más importantes del trenza somos renato y yo, así es que se puede meter. Quiero que estés muy al pendiente.
Pues yo estoy aquí al pie del cañón, patrón. Si me necesita, nomás me llama.
No te alejes mucho, ¿eh? Si te vas a despedir no me digas nada que es mejor así da la media vuelta que yo haré de cuenta que nunca llegamos aquí si vas a decir adiós no lo hagas, amor que no soy tan fuerte no tengo esa suerte por eso te pido un favor miénteme un poco miénteme un poco di que no es cierto di que no es cierto quítame vida la misma vida y déjame muerto quítame vida la misma vida y déjame muerto que yo ya estoy muerto por dentro así, sin miedo y sin prensa déjame amarte a ti siempre me llevas a la cima donde nadie ha podido llegar tus ojos lograron dejarme a la carga las ganas de ver pues me tiene perdida quédate junto a mí dame el sabor a ti hasta el fin para ustedes, con mucho cariño.
¡bravo! ¡bravo!
Gracias a todos por venir. A los amigos de siempre, salud.
¡que vivan los novios! A ustedes, muchachos, que han sudado conmigo bajo el sol, gracias por acompañarnos.
A los que vinieron a celebrar, sean todos bienvenidos. Y a los que vinieron a ver si bárbara y yo caíamos, siéntense y esperen porque esto va para largo.
Bárbara. Tú has venido a ponerle orden a mis pasos.
No te prometo cuentos, te prometo verdad, trabajo y la frente en alto. Pase lo que pase, nunca voy a soltarte de la mano.
Ya hemos pasado tormentas juntos antes. ¡por los amores que no se rajan!
¡salud! ¡salud!
En nombre de mi esposo y el mío, quiero agradecerles su presencia. Recordarles también que esta casa es su casa.
Para todos aquellos que quieran sumar, las puertas de esta hacienda están abiertas. Y para los que quieran dividirnos, quisiera recordarles que no va a ser tan sencillo, porque ahora junto a renato somos más fuertes.
Quiero que celebremos esta fiesta juntos. Así que a gozar, a divertirnos, a reír, a comer rico, ¡a celebrar!
¡salud! ¡salud!
¡ahora sí, muchachos, tóquenla! ¿qué está pasando, muchachos?
Dalila, ¿qué te trae por acá? ¡ofelio!
¿qué? Yo sabía que no todos iban a estar invitados a la pachanga, por eso traigo la pachanga conmigo.
¿cómo la ves? Pues no, no, no, dalila.
Retírate con todo y tus amigas. ¡ofelio, no seas aguafiestas!
Tú sabes que yo sería la primera que no tendría que estar festejando porque yo era la mujer de renato. Pero, mira, te traje unas cervecitas, botanita, órale, unas amiguitas.
No, no, no. Ofelio, no seas aguafiestas.
No, dalila, por favor. Órale, muchachos!
¡muchachos, por favor, retírense! Unas cervecitas, ¿qué más?
¿qué? Órale.
No, no, no, muchachos. ¿qué más quieren?
Permiso, muchachos. Familia, familia, por favor, regálenme unos minutos de su tiempo.
Quiero dedicarle unas palabras a los ahora esposos. Todos saben que aquel...
Aquel que está ahí es mi hermano. Y yo lo he visto domar potros, ¿eh?
Incluso... Incluso tormentas.
Pero lo que nunca me imaginé es que iba a llegar una mujer y lo iba a domar a él. Pero llegó.
Llegó desde la capital, le echó el ojo y directito al altar. Quiero decir salud por mi hermano, por ese hombre que aprendió a nunca rajarse.
Y también por la mujer que tiene a su lado, la que se quedó. ¡salud!
¡salud! Yo también quiero hacer un brindis para que los que se aman siempre estén juntos...
Aunque una se quede con la copa vacía. ¡salud!
No se preocupen, los quiero. Todo sigue como lo planeamos.
Yo te aviso para que entren y ejecuten el plan. Salud.
Salud. Perdóname, renato, tengo que hacerlo.
María, maría. A ver, llevo un rato buscándote y quiero hablar a solas contigo, ¿se puede?
Una cerveza sin alcohol, por favor. No, no va a ser eso, no.
Un tequilita en su caballito y toda la cosa, como debe de ser. Desde luego, señor.
No, no, y no, nada de alcohol para mí. Ya bastante alcohol está tomando paloma por la familia y alguien tiene que guardar la cordura.
Pero mira nada más lo nerviosa que estás. El tequilita te va a relajar el cuerpo, chelo.
Un tequilita, por favor. No.
¿y no te parece que tengo motivos para estar nerviosa? Yo no te estoy diciendo eso.
Yo te estoy diciendo que barbarita ya se casó con renato y la señora paloma se va a tener que hacer a la idea le guste o no le guste. Un tequilita.
No. Ya lo sé, pero mientras se hace a la idea, pues tengo motivos para ponerme nerviosa, ¿eh?
Una cerveza sin alcohol, por favor. Un tequila.
Ay, chelo. Mira nomás, míralos.
Mírala cómo está. Mesero, sírvame un tequila.
No, ya tomaste demasiado, por favor. Haga lo que yo le digo y sírvame un tequila.
Voy a brindar, porque una vez más me robaron la felicidad. Salud.
Y el pobre de emiliano tratando de controlarla sin lograrlo. Chelo, tranquila.
¿mi tequilita? Claro que sí.
Por favor. Sé que te molestó lo que dijo tu madre.
Desde hace tiempo, me molesta todo lo que hace, solo que ahora fue público. Perdón por estar en medio de esta guerra.
Tú no iniciaste esta guerra, ella fue. Ojalá en donde sea que estés, papá, te sientas vengado, que por fin ella se sienta culpable de todo el daño que ha hecho.
Bárbara, ahora que eres mi esposa y ya miraste de frente al pasado, ¿podrías dejarme un poco de espacio para amarte sin miedo? Cuando me demuestres que en el futuro ya no va a haber ruido en mi cabeza.
Y el único ruido que habrá será el de mi corazón cuando estoy contigo. Entonces, es cierto que te fuiste de tu casa como me dijo rosa.
Sí. Y aunque me duela decirlo, ya no quiero tener nada que ver con mi papá.
Ahora vivo en casa de renato. También me dijo que te consiguió un trabajo en la hacienda escandón, el trabajo de tus sueños.
María, ella fue el enlace, sí, pero yo ese trabajo me lo gané con mi esfuerzo, con mi dedicación. Como sea, luis.
Ustedes han pasado mucho tiempo juntos. Pero no es como tú piensas.
A ver, yo no he dejado de pensarte, de soñarte. ¿y sabes qué?
Aunque me cachetees, yo no voy a dejar de hacer esto. Luis, ya hablamos bastante...
Hay que estar muy atentas, porque no veo por ningún lado a mi hijo. Y esa cabaretera de quinta anda muy sueltita.
Tienes razón. Ahorita mismo voy y lo busco.
Suficiente. Muchas gracias.
Gracias por invitarme a esta boda para ver como una hija destroza a su madre. Y como un trepador se casa por interés.
Eso no se ve todos los días. Cuidado con lo que dices.
Déjalo. Está ardido porque no se quedó con mi hacienda.
¿tu hacienda? Por cierto, ya pronto les va a llegar mi regalo de bodas.
Lo van a disfrutar muchísimo. María, no sabes cómo sueño tener una vida contigo.
Y siento el amor que me tienes, luis. No dudo de él.
Pero hay cosas en la vida que no podemos controlar. ¡luis!
Luis, hasta que te encuentro. Te estaba buscando.
Oye, tus papás me pidieron que si podíamos bajar. Nos quieren decir algo.
¿me acompañas? Ay, maría, hola.
Lopecito, hola. Perdóname que no, pues que no te he saludado como se debe.
Ni yo te he felicitado como se debe, m'hija. Pues por todos tus logros, tu mamá ya me puso al tanto.
Ay, gracias, sí, sí, estoy muy contenta. Y, bueno, también agradecerte que siempre estés al pendiente de mi mamá.
Sí. Eh, pues quería aprovechar antes que te fueras de gira, m'hija, pues para hablar contigo de algo un poquito serio.
Ay, lopecito, no, no me asustes. No, no, no, no, no es nada malo.
No, bueno, creo. Es que quiero pedirte formalmente, pues poder ser novio de tu mamá.
Lopecito. Ay, ¿no es broma?
No. Ay, pues claro que sí, te doy permiso.
Mi mamá va a estar bien contenta. Ay, pues tampoco puedo hacer milagros, m'hija.
Ya sabes que es de carácter fuerte. No, no es cierto, es broma.
Pues la chelo es el amor de mi vida. Ay, qué padre.
Gracias por estar aquí, lombardo. El placer es mío.
Y me hubiera gustado que tu papá estuviera aquí, con ustedes. Pero está viéndonos desde allá.
Gracias. Gracias, eh.
Gracias por acompañarnos. Salud.
Salud. Salud, gracias.
Gracias. Luna.
Salud. Luna, gracias por la entrevista que le hiciste a bárbara.
Era lo justo. Y pudo decir la verdad sobre ti.
Me diste voz cuando más lo necesitaba. Muchas felicidades.
Que sea un matrimonio feliz y en paz. Y sobre todo, que tengan todos los papeles en regla.
Eso facilita las cosas. Serrano, salud.
Hijos. Vengo a despedirme.
¿ya se va? Apenas está empezando la fiesta.
Yo ya no aguanto más de esto. Hija, me hace muy feliz verte tan...
Radiante. Te queda muy bien el papel de esposa.
Felicidades. Renato.
Nunca voy a dejar de amarte. Nunca.
Muchas felicidades. Gracias, suegra.
Paloma, no me obligue a verla con desprecio. Quiero ofrecer una disculpa en nombre de mi madre.
Eh, anda un poco mala copa. Por favor, vete a dormir.
Mi amor, vamos a seguir celebrando y saludando a los invitados. Con permiso.
Una disculpa. ¡paloma!
¡paloma! ¡paloma!
¡déjenme! Por favor, déjenme.
Paloma. ¿hasta dónde quieres llegar?
Primero, te presentas de negro a la iglesia. Después, haces un brindis inapropiado.
Y enfrente de todos quieres besar a renato. ¡acéptalo!
¡renato se casó con tu hija! ¿y qué?
¿lo tengo que celebrar? ¿lo tengo que festejar?
¿quieres que sea la sufrida toda la vida? ¡pues no!
¡no me importa lo que digan todos! ¡que hablen!
¡no me importa! ¡no!
¡déjenme en paz! ¿sí?
¡paloma! A ver, a ver, a ver, todos, ya les cayó su agua bendita.
Ahora sí, ábranme la boquita. Por favor, venga.
Entonces, ¿le entramos o qué? Ya me estoy entumiendo, canijo.
Cállate, por favor. ¿que no pueden ser pacientes?
Estamos esperando la señal, hombre. ¿se quieren entretener en algo?
Vayan y carguen las pistolas. Pónganle los silenciadores.
Aquí no podemos alertar a nadie, somos minoría. Órale, córrele.
Es que ¿cómo se le ocurre a paloma tratar de besar a su yerno? Pues no es un delito, pero sí es un atentado contra el pudor de cualquiera.
Creo que las notas de esta boda las voy a guardar como consumo interno. Mmm, a veces se escribe mejor callando.
Me da gusto que esté aquí. Seguramente, esta noche te vas a ir a la cantina, ¿verdad?
No, no es eso, solo que no quiero otro circo. ¿qué crees que haga?
¿que te robe un beso como mi mamá? ¿o que saque su daga y me mate enfrente de todos?
Ya estarás contenta, ¿no? Nunca voy a poder disfrutar el amor.
Primero, tú no me lo prohibiste cuando yo era joven. Y ahora mi hija me lo está robando.
Puedes tener otra oportunidad, paloma, eres joven. No.
Yo amo a renato. Sin renato yo no quiero vivir.
Pues no pensaba venir. Pero después dije, pues ¿por qué no?
Qué bueno que viniste. Para que veas a tu hombre casado conmigo.
Felicidades, miserable víbora. Y tú, renato, la estás regando.
Que sepan todos ustedes que este es el inicio de una tragedia. Ya, danila, ya, aquí no.
¡tío! ¡tío!
Ven, antes de que suceda una tragedia. Yo voy.
No, no, no, vamos juntos. Son cosas de familia.
Con permiso. Son cosas de familia.
¿qué hacen aquí? Regresen a su fiesta.
Disfruten, diviértanse. Y, así, mañana, van a poder celebrar mi funeral.
No digas eso, por favor, paloma. No, todo está dicho y hecho.
Mi vida no tiene sentido sin ti. Prefiero morirme.
Prefiero morirme. Cuando el destino te encuentra eso no es casualidad el amor se vuelve realidad historia escrita en el tiempo que se vuelve tu verdad sin final nunca nada ya será igual