El barrio de Red Hook en Brooklyn, que una vez fuera uno de los puertos más activos del país, no solo ha tenido que superar los cambios en la industria porturaria de las últimas décadas, sino también el aislamiento por ser un barrio rodeado por agua, separado del resto del condado por la autopista Brooklyn Queens Expressway, y sin un servicio de tren que llegue hasta allí.
El barrio de Red Hook en Brooklyn, que una vez fuera uno de los puertos más activos del país, no solo ha tenido que superar los cambios en la industria porturaria de las últimas décadas, sino también el aislamiento por ser un barrio rodeado por agua, separado del resto del condado por la autopista Brooklyn Queens Expressway, y sin un servicio de tren que llegue hasta allí.