Agentes del FBI y la oficina del Alguacil del Condado de Oakland aseguran el perímetro del
Templo Israel tras un reporte de tirador activo y el
atropello con un vehículo contra el edificio. El personal de emergencias despeja la zona mientras los
oficiales revisan el inmueble, que funciona como
una de las congregaciones judías más grandes de Estados Unidos. Las autoridades mantienen una alta presencia policial para esclarecer
los disparos escuchados en este complejo religioso.