En 2024, el presidente de la Universidad de Cornell, Michael Kotlikoff, sabía que una estudiante había denunciado haber sido violada en grupo en una casa de fraternidad, pero nunca hizo un seguimiento para averiguar qué le había sucedido ni si alguno de los estudiantes acusados había sido castigado.
Presidente de Cornell admite que sabía de la denuncia de violación grupal, pero no dio seguimiento
El presidente de la Universidad de Cornell reconoció en una entrevista con The New York Times que no dio seguimiento al caso de la estudiante que denunció una presunta violación grupal en una casa de fraternidad.
En una entrevista con The New York Times publicada el martes, un día antes de que el Senado Académico de Cornell comenzara a debatir una moción de censura contra su administración, Kotlikoff reconoció que no supo hasta hace poco que la mujer había abandonado Cornell ni que se había expulsado o suspendido a estudiantes por el incidente.
En un mensaje dirigido a la comunidad de Cornell en noviembre de 2024, Kotlikoff se refirió públicamente a lo que calificó de acusaciones "profundamente inquietantes" relacionadas con el consumo de drogas y la violencia sexual en la casa de la fraternidad Chi Phi, afirmando que se estaban llevando a cabo investigaciones penales y universitarias.
Posteriormente, convocó un grupo de trabajo presidencial para examinar cómo Cornell maneja los casos de agresión sexual, pero esta semana dijo que nunca hizo un seguimiento para conocer los resultados de las investigaciones penales o de conformidad con el Título IX sobre las acusaciones de la mujer.
Celebran r
eunión "polémica" en Cornell
La reunión del consejo de profesores se prolongó más allá de las dos horas previstas. Kotlikoff abandonó la reunión tras dirigirse a los miembros del profesorado y responder a sus preguntas, y no se quedó para el debate sobre la moción de censura, según Anne Marie Brady, una de las promotoras que asistió.
El profesorado describió una reunión polémica que puso de manifiesto la división existente en el campus sobre qué debería suceder a continuación.
“La institución está dividida de maneras significativas”, dijo Grant Farred, profesor de Estudios Africanos e Inglés, describiendo a quienes se dedican a las humanidades como personas que sienten que tienen suficiente información para seguir adelante, mientras que quienes se dedican a las ciencias quieren más datos.
Iris Packman, miembro del senado académico y asociada sénior de investigación y desarrollo de políticas en el Instituto de Empleos Climáticos de la Escuela ILR de Cornell, dijo que la reunión tuvo un "tono polémico" y que Kotlikoff se puso "a la defensiva" e intentó "controlar la narrativa".
“La resolución se centra en la necesidad de un cambio sistemático porque existe un problema sistémico”, declaró Packman. El caso subyacente ocurrió en 2024, pero “la administración aún no ha asumido la responsabilidad de nada”, añadió.
Se esperaba que el debate continuara el 28 de octubre, seguido de la votación electrónica del Senado Académico, que cuenta con aproximadamente 130 miembros con derecho a voto. Se requiere una mayoría simple para su aprobación.
El caso que ha conmocionado a la Universidad de Cornell
El caso ha atraído la atención nacional desde que la mujer, identificada en los documentos judiciales como Jane Doe, presentó una demanda alegando que siete miembros de la fraternidad Chi Phi la agredieron o explotaron sexualmente en octubre de 2024 y que la Universidad de Cornell gestionó de forma inadecuada sus quejas.
El martes, Kotlikoff anunció la prohibición de las fiestas de fraternidades hasta el final del año académico y planes para otorgar a la policía estatal un papel en la investigación de las denuncias de agresión sexual.
El fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, inicialmente se negó a presentar cargos tras revisar un resumen elaborado por la policía de la Universidad de Cornell, pero posteriormente afirmó que omitía detalles clave. Reabrió la investigación tras la presentación de la demanda. La gobernadora Kathy Hochul lo apartó posteriormente del caso, nombró a la fiscal general Letitia James como fiscal especial y ordenó una revisión independiente de la gestión de las acusaciones por parte de Cornell.
La resolución propuesta por el Senado Académico de Cornell, que declara la falta de confianza en la capacidad de la administración para gestionar las denuncias de agresión sexual en el campus, refleja la creciente preocupación entre algunos miembros del profesorado de que quienes denuncian conductas sexuales inapropiadas se enfrentan a barreras institucionales y temen represalias. Algunos han pedido la dimisión de Kotlikoff, mientras que otros han instado a la paciencia mientras se llevan a cabo las investigaciones independientes.
La resolución no es vinculante y no obligaría a Kotlikoff ni a otros líderes universitarios a dimitir, pero los copatrocinadores dijeron que esperaban que impulsara a los fideicomisarios y altos administradores de Cornell a tomar medidas.
C
uestionan si Cornell puede investigarse a sí misma
Brady, investigador asociado sénior de extensión en la Escuela de Relaciones Industriales y Laborales de Cornell, cuestionó si la policía de la Universidad de Cornell puede investigar de forma independiente acusaciones graves de conducta sexual inapropiada.
“No parece haber independencia entre la administración y el Departamento de Policía de Cornell”, dijo Brady. Señaló la forma en que este manejó las protestas en el campus como uno de los motivos de su preocupación y afirmó que las acusaciones criminales graves deberían ser investigadas por organismos policiales externos.
Brady acogió con satisfacción el anuncio de Kotlikoff de que la policía estatal participaría en las investigaciones de agresión sexual, afirmando que demostraba que la administración estaba escuchando las preocupaciones del profesorado. Sin embargo, cuestionó el momento elegido, un día antes de que el Senado comenzara a debatir la moción de censura.
"Me alegra que estén escuchando; necesitamos dialogar", dijo. "Necesitamos debatir y analizar esto. Pero también me parece un poco hipócrita que salga a la luz justo antes de la resolución".
El caso de Ariana Kim en Cornell
Una profesora que denunció acoso afirma que casi le cuesta su carrera. Para Ariana Kim, profesora asociada de música en Cornell y copatrocinadora de la resolución, el reconocimiento de Kotlikoff de que no había dado seguimiento al caso de la mujer fue profundamente preocupante.
“Es espantoso en sí mismo, ¿no?”, dijo Kim. “Que no sepas de un estudiante que fue víctima de un presunto crimen atroz, que no se te ocurra preguntarle cómo está”.
Kim, violinista nominada al Grammy, afirmó que se sintió motivada a actuar tras conmoverse con la historia de Jane Doe, así como con sus propias experiencias en el campus desde que comenzó en Cornell hace una década como joven académica de veintitantos años. Declaró que, cuando sufrió acoso laboral y sexual por parte de colegas de mayor antigüedad, Cornell no documentó adecuadamente sus quejas y que nunca le informaron con claridad sobre las medidas disciplinarias, si es que se tomaron.
“Me preguntaron qué había hecho para provocar esa situación”, dijo.
Kim afirmó que se esperaba que siguiera trabajando junto a colegas que, según ella, la habían acosado. Sus intentos por evitarlos se convirtieron posteriormente en motivo de críticas durante su evaluación para la titularidad. En una ocasión, un profesor titular citó su negativa a aceptar sus consejos y su manera de evitarlo para justificar su voto en contra de otorgarle la titularidad.
Kim pasó más de un año apelando la denegación inicial de la titularidad, un proceso durante el cual, según ella, perdió 9 kilogramos y tuvo dificultades para comer y dormir. Finalmente, la decisión original fue revocada y consiguió la titularidad.
Kim, que ahora aspira a ser catedrática titular, ha dicho que reconoce que criticar públicamente a los líderes universitarios podría volver a poner en peligro su carrera.
“Me pronuncio públicamente en contra de esta administración que bien podría negarme el ascenso”, dijo.
Kotlikoff se ha enfrentado a otros desafíos durante su mandato
La controversia en torno a la gestión de Cornell de las denuncias de agresión sexual es el último desafío para Kotlikoff , quien se convirtió en presidente interino de la universidad en julio de 2024, meses antes de la supuesta agresión de Jane Doe, y asumió el cargo de forma permanente el año pasado.
Los trabajadores de comedor y limpieza se declararon en huelga poco después de que asumiera el cargo, y algunos profesores y estudiantes criticaron su decisión del año pasado de pagar 60 millones de dólares para resolver las investigaciones de derechos civiles de la administración Trump.
A principios de este año, también se enfrentó a acusaciones de haber intentado atropellar con su coche a manifestantes tras un debate en el campus sobre Israel y los derechos palestinos. Kotlikoff negó las acusaciones, alegando ser víctima de acoso.







