'El sueño americano ahora está en El Salvador': la historia de Doris Campos, la migrante que regresó para empezar de nuevo

Tras vivir 44 años en San Francisco, Doris Campos volvió a Usulután para abrir un hotel frente al mar y apostar por una nueva vida en El Salvador impulsada por la seguridad y las oportunidades.

Video El fin del sueño americano: Salvadoreños regresan a su país por emprendimiento o políticas migratorias

Doris Campos cambió el sueño americano para regresar a la tierra que la vio partir hace más de 40 años. Dejó los vientos de San Francisco, California, para adentrarse a la brisa de la orilla del mar en las costas de El Salvador.

Hace cuatro años, la señora Dorislo dejó todo y emprendió un viaje de regreso de 3,377 millas a Usulután, en donde abrió su propio hotel y ahora se aboca en cuerpo y alma a atender personalmente a sus huéspedes quienes buscan un refugio del caos de la ciudad.

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Cada vez más ciudadanos están regresando a El Salvador en los últimos años, algunos impulsados por las duras políticas migratorias de la administración de Donald Trump en Estados Unidos, otros por considerar que el país es ahora más atractivo para vivir.

Sin embargo, la controversial política de seguridad del presidente Nayib Bukele, que ha reducido drásticamente los índices de violencia e inseguridad en El Salvador, también ha sido un factor para que cada vez más salvadoreños regresen a su tierra natal a comenzar de nuevo.

Imagen Hotel de Sol a sol / Facebook

Vestida con vestido blanco y sandalias, Doris Campos habló con N+ Univision para contar su historia. Residió 44 años en San Francisco hasta que tomó la decisión de regresar a su tierra natal en donde encontró un país con más oportunidades, incluso aquellas que ya no encontró en Estados Unidos.

“El sueño americano ahora está en El Salvador, porque en Estados Unidos ya no hay sueño americano”, dijo la mujer emprededora de 64 años de edad quien incluso contaba con la ciudadanía estadounidense.

Atraída por los cambios en seguridad impulsados por Bukele, Doris decidió volver y abrir el hotel De Sol a Sol, un centro vacacional ubicado a la orilla del mar fruto del trabajo de toda una vida en la Unión Americana. Ahora, desde hace un año vive prácticamente entre huéspedes y a la orilla del mar.

Ubicado al pie de la playa, el nuevo hogar de Doris Campos es un paraíso en la costa salvadoreña, rodeado de palmeras, piscinas y alimentos del mar que prometen combinar el sabor local con las técnicas internacionales en “La cocina de Doris”.

Imagen Hotel de Sol a sol

Doris Campos ingresó a Estados Unidos sin documentos, pero su trabajo y los años de lucha en el país le permitió no solo obtener la ciudadanía, también abrir varios negocios que ahora administran sus hijas en California.

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“Yo soy de las que amanecía y anochecía tapando hoyos por todos lados, lavando la calle, lavando las aceras. La gente me preguntaba: ‘Doris, ¿duermes?’”, recordó.

Con 64 años y ahora el proyecto del hotel en El Salvador, Doris Campos asegura que volvió para quedase y así se lo ha hecho saber a sus hijas. “Me gusta El Salvador, cada día me gusta más, porque acabo de ir y vengo bien convencida de que aquí es mi país, aquí me quiero quedar, aquí me quiero enterrar. Ya les dije a mis hijas: yo no me quiero ir a morir allá”.

Así como Doris Campos, otros salvadoreños que están en el exterior han apostado por regresar a su tierra, muchos de ellos para invertir en su país.

Recientemente, el Gobierno de El Salvador reportó que en el año 2025 logró una inversión superior a los 50 millones de dólares por parte de connacionales que regresaron a su país de origen tras años de buscar el sueño americano.