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Los murciélagos se distancian socialmente para evitar una enfermedad mortal -- como nosotros

Los murciélagos están siendo despreciados, porque los científicos sospechan que el coronavirus se originó de ellos en China. Pero irónicamente, la experiencia de una especie de murciélago americana podría enseñarnos como deberemos reaccionar ante el coronavirus.
22 May 2020 – 03:09 PM EDT

Mientras las compañías farmacéuticas de Nueva Jersey se apresuran a encontrar una vacuna contra del coronavirus, hay un pequeño murciélago que vuela por encima de sus recintos boscosos que podría enseñarnos cómo lidiar con la pandemia.

Es el pequeño murciélago insectivoro, una criatura peluda que una vez vivía por todos los suburbios, hasta que un hongo de rápida propagación apareció y casi los mato a todos.

Pero es la forma en que estos murciélagos han reaccionado a su propia pandemia lo que se merece atención.

"Lo que encontramos es que los murciélagos estaban distanciados socialmente", dijo Kate Langwig, una profesora de biología de Virginia Tech.


Ella es la autora principal de un estudio del 2012 que descubrió que un segmento masivo de esta población de murciélagos decidió hibernar solo después de la aparición de esta enfermedad mortal.

"Los murciélagos se estaban dispersando de tal manera que más individuos estaban hibernando solos dentro de estas cuevas de los que nunca antes se habían hibernado solos", nos dijo Langwig.

La magnitud del cambio es sorprendente. Antes de la aparición de este hongo mortal, sólo 1 de cada 100 murciélagos pequeños insectivoros eran solitarios. Cuando la enfermedad comenzó a extenderse, casi la mitad de ellos se quedaron solos.


Para un murciélago, el no actuar casi asegura su perdición. El síndrome de la nariz blanca hace que los murciélagos se despierten repetidamente durante la hibernación, agotando sus reservas de grasa. Cuando un murciélago sano se enferma, es probable que pase hambre. Y la enfermedad se propaga rápidamente a través del contacto con la piel, que estas cariñosas criaturas adoran. (Algunos lugares de Nueva York sirven como metrópolis myotis, con más de 100.000 habitantes en una sola cueva).

Pero en realidad hay una lección más significativa aquí. Desde ese estudio, los investigadores han descubierto que el pequeño murciélago no actuó con suficiente rapidez. Para cuando los murciélagos comenzaron a aislarse, ya habían estado propagando el hongo durante meses.

"Desafortunadamente, el distanciamiento social no estaba ocurriendo lo suficiente rapido", dijo Langwig. "Porque al igual que COVID-19, si sólo nos quedamos en casa cuando estamos realmente enfermos, todavía podemos enfermar a otros. Quedarse en casa cuando se está enfermo no es suficiente".



Los humanos no son los únicos que experimentan un costo significativo al mantenerse alejados unos de otros. Algunos murciélagos deciden evitar las cuevas e hibernar en los árboles, arriesgándose a exponerse a un invierno gélido en lugar de a esta enfermedad.

"Nosotros nos estamos quejando de un distanciamiento social de un par de meses, cuando los murciélagos han llevado esta practica de distanciamiento social hace años para evitar la infestación de nariz blanca", dijo el Dr. Jorge Ortega, un biólogo del Instituto Politécnico Nacional en la Ciudad de México. "Tenemos que aprender de la paciencia. Tenemos que aprender que nuestro formato de vida va a cambiar. Osea, no podemos regresar y hacer las actividades como teniamos planeadas hacerlas o como lo haciamos antes de la cuarentena."

Y mientras que los murciélagos son un ejemplo irónico - dado que se cree que la especie es el supuesto origen del virus del SARS-CoV-2 en China - no son los únicos que hacen estos monumentales sacrificios individuales para la supervivencia del grupo.

"Hay muchos animales sociales, y en casi todos los tipos de animales sociales vemos comportamientos muy parecidos al distanciamiento social", dijo Dana Hawley, profesora de ciencias biológicas en Virginia Tech.

Señaló que los investigadores observan estos cambios en langostas, insectos, anfibios, aves, peces y monos. "En todas partes donde hemos mirado de cerca, encontramos que los animales cambian su comportamiento social cuando una enfermedad está en su medio".

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