La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Previsión, cuarenta y uno en nueva la aplicación que es gratuita agresiva. Letras locales, historias originales y también conferencia de prensa en vivo.
En edición cuarenta y una investiga tuvo la oportunidad de conversar con el equipo especial de la policía de nueva york encargada de combatir el tráfico ilícito de paliar y nos cuenta cómo la crisis de los opioides. Armas en la ciudad vamos a ver.
La ciudad de nueva york es conocido por tener leyes de armas extremadamente restrictivas, y se sabe que la mayoría de las armas que se vende ilegalmente aquí son tres décadas por estados del sur, como del cine a la florida, pero en una entrevista hoy con univisión cuarenta y uno investiga. La policía reveló que existe una nueva tendencia.
Las armas están llegando de estados más cercanos a nueva york, y la culpa la tienen los opioides. Tras seis meses de persoas abc no vestir a fans joven francés o papas en el último año lo que ha sido diferente para nosotros es descubrir que las armas de fuego provienen de estados al norte de nueva york yo creo yo y me son estados donde es muy común encontrar a familias que poseen armas en sus hogares, pero también tienen una crisis alta de opioides están entre los diez estados más afectados por el consumo de estas drogas.
Ahora los detectives de policía de nueva york dicen que los drogadictos desesperados por dinero están robando las armas de sus propios padres, las están vendiendo a traficantes de armas, never kilos quienes regresan a la ciudad a venderlas cinzia vemos a personas robando armas de su propia familia y cambiando las por narcóticos de su presencia del pensamiento en el cargo moto es un negocio con una oportunidad enriquecedor increíbles las mismas leyes que restringen las armas también crear un incentivo para subir el precio de estas, la ironía de estas situaciones que en este momento a nivel nacional la tasa de mortalidad