Guadalupe Hernández recibió la decisión que más temía: la
Junta de Educación rechazó otorgarle una licencia temporal para seguir trabajando mientras espera la
renovación de su DACA y permiso laboral. La votación terminó cinco votos en contra y uno a favor. Aunque los miembros reconocieron que la situación es frustrante, señalaron que deben cumplir con las leyes laborales federales. Hernández afirmó que continuará luchando y manteniendo la fe.
Manifestantes se acuestan sobre calle para recordar a ciclista atropellado por camión en Bridgeport