El
Departamento de
Policía de Tampa modifica sus
políticas migratorias y permitirá a sus agentes tener un rol más activo en
operativos, incluyendo preguntar por el
estatus migratorio. El cambio ocurre tras la presión del fiscal general de Florida, que amenazó con destituir a la alcaldesa. La medida genera preocupación entre residentes que temen que afecte la confianza y seguridad en la comunidad.
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