RALEIGH, Carolina del Norte.- La tormenta invernal más severa de la temporada hasta ahora se prepara para afectar gran parte de la mitad oriental de Estados Unidos a finales de esta semana, con fuertes nevadas, hielo y frío ártico extremo, según pronósticos meteorológicos.
Carolina del Norte declara emergencia por tormenta invernal; se esperan lluvias y nevadas
El gobernador Josh Stein declaró estado de emergencia, se esperan lluvias y caída de nieve. Conoce el pronóstico del tiempo y recomendaciones para prepararte.
El sistema climático, impulsado por una intensa masa de aire ártico, podría extender nieve, aguanieve y lluvia helada a lo largo de más de 2.400 kilómetros, desde las Grandes Llanuras hasta el Sur y el Noreste del país. Las autoridades advierten sobre interrupciones significativas en carreteras, aeropuertos y servicios eléctricos, especialmente en el sur, donde se anticipa una peligrosa tormenta de hielo.
El frío extremo agravará las condiciones, al acelerar la acumulación de nieve y hielo en carreteras y dificultar las labores de limpieza. También aumenta el riesgo para personas que puedan quedarse sin electricidad durante varios días.
Cronograma de la tormenta
La nieve y el hielo comenzarían a desarrollarse el viernes en las Grandes Llanuras centrales y del sur. Para el sábado, el sistema se expandirá desde Oklahoma y el norte de Texas hasta Carolina del Norte y Virginia, con condiciones invernales que podrían persistir hasta el domingo por la noche en partes del Atlántico Medio y el Noreste.
Aunque la trayectoria exacta de la tormenta y su interacción con el aire ártico aún presentan incertidumbre, los meteorólogos señalan que los detalles se aclararán en los próximos días.
Más de 50 millones bajo avisos
Hasta el momento, más de 50 millones de personas en casi 20 estados están bajo avisos de tormenta invernal, cifra que podría aumentar conforme el sistema avance.
En el centro de Carolina del Norte, el Servicio Meteorológico Nacional emitió un aviso de tormenta invernal vigente desde el sábado por la tarde hasta el lunes por la tarde, con posibilidad de precipitaciones mixtas intensas, acumulación de hielo y afectaciones moderadas a severas en infraestructura y transporte.
Las autoridades advierten que puentes, pasos elevados y carreteras podrían volverse extremadamente peligrosos, mientras que la acumulación de hielo en líneas eléctricas y árboles podría provocar apagones prolongados.
Carolina del Norte activa respuesta estatal
Ante el riesgo, el gobernador Josh Stein declaró el estado de emergencia en todo Carolina del Norte y anunció una conferencia de prensa para el jueves a las 11:15 a.m., junto a altos funcionarios de seguridad, transporte, manejo de emergencias y la Guardia Nacional.
“El momento de prepararse es ahora”, dijo Stein, al instar a los residentes a abastecerse con anticipación y evitar viajes innecesarios durante el fin de semana.
El Equipo Estatal de Respuesta a Emergencias opera a plena capacidad, mientras que el Departamento de Transporte de Carolina del Norte intensificó trabajos preventivos, incluyendo la aplicación de salmuera en carreteras y la preparación de equipos para operar las 24 horas del día.
Meteorólogos advierten que las condiciones podrían deteriorarse desde la madrugada del sábado y mantenerse peligrosas durante varios días debido a temperaturas bajo cero persistentes y sensaciones térmicas extremas.
Recomendaciones
Manejo de Emergencias del estado recomendó a la población:
- Seguir el pronóstico meteorológico local.
- Mantener celulares y baterías externas cargadas.
- Usar radios NOAA o aplicaciones de alerta.
- Vestirse en capas y preparar un kit de emergencia.
- Asegurar alimento y suministros para mascotas.
- Evitar viajes no esenciales.
- Revisar el bienestar de adultos mayores y personas vulnerables.
En caso de cortes de energía, las autoridades reiteraron no usar generadores ni parrillas dentro del hogar y preferir linternas en lugar de velas para reducir riesgos de incendio.
Las autoridades subrayaron que la preparación temprana puede marcar la diferencia ante una tormenta que amenaza con afectar la movilidad, el suministro eléctrico y la seguridad pública en amplias zonas del estado.















