Cada semana hablamos con decenas de migrantes. Es inevitable cruzar información entre testimonios que, frecuentemente, relatan historias cada vez más similares. Y hay algo que empezó a repetirse cada vez más: migrantes que eran transferidos en cortos espacios de tiempo a distintos centros en distintos estados.
¿Por qué ICE mueve a los inmigrantes arrestados a diferentes estados? Internos denuncian haber pasado por ocho centros en solo dos meses
Se repiten las historias de inmigrantes que relatan que pasaron por varios centros de detención de ICE en un corto periodo de tiempo. N+Univision sigue la pista de varias personas que fueron trasladados por diferentes estados del país. Consultamos con un abogado, con una asociación de migrantes y con la Agencia de Seguridad Nacional (DHS) para entender qué hay detrás de estos desplazamientos.
Presentamos tres historias que dan testimonio de este fenómeno. Los periodos que estuvieron en custodia de ICE son distintos pero todos fueron transferidos sin que la autoridad del centro les diera una justificación.
Ricardo H. Navarrete, el joven que casi no pudo asistir a su graduación
Recientemente compartimos la historia de Ricardo Hernández Navarrete. A sus 18 años es una promesa del fútbol y fue detenido por ICE junto a su madre, ambos de nacionalidad colombiana, el pasado 16 de marzo en Chicago.
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Contó a N+Univision que pensaba que no iba a llegar a su ceremonia de graduación. Quedó en libertad el 26 de mayo, 48 horas antes de festejar sus buenos resultados académicos, y tras haber pasado por hasta ocho centros de detención en distintos estados.
Cuando intentamos trazar su itinerario, reconoce que ni sabe los nombres de los centros donde estuvo interno. Estos son todos los estados por los que pasó:
1) Chicago
2) Kansas
3) Oklahoma
4) Kansas
5) Louisiana
6) Ohio
7) Indiana
8) Kentucky
Ocho estados en algo más de dos meses de detención. Y aunque salió, denuncia que la pesadilla, en parte, continúa. "Tengo que llevar un brazalete constemente, es muy incómodo, hay que cargarlo a veces en el trabajo no puedo y terminan llamándome. Pedí que me lo pusieran en la mano porque juego al fútbol. La verdad me siento como un delincuente y no sé cuál es mi delito", relató.

Su madre, Liliana Navarrete, cuenta que entraron en el país en noviembre de 2022 y que obtuvieron un parole humanitario. Asegura que tenía un permiso de trabajo hasta abril de 2029 y aún así les arrestaron y les quitaron la documentación.
Además, relató que en la mayor parte de los centros de detención en los que estuvo las condiciones eran "horribles".
"La comida es horrible, las condiciones, las camas... Es muy duro la verdad. Me pareció un ambiente horrible que no le deseo a nadie. Había muchas peleas, el ambiente en muchos de ellos era hostil. Yo no he cometido ningún delito y me encerraron junto a gente peligrosa, había hasta peleas, y lejos de mi mamá", relata emocionado Ricardo.
Además, el caso de Ricardo conmocionó a la opinión pública porque es menor y quedó separado de su madre en todo el tiempo que estuvo en custodia de ICE. Tuvo que enfrentar en total cinco cortes de migración solo, y denuncia que en tres de ellas no pudo estar presente su abogada.
Armando, el cubano que no logró su protección y acabó deportado
Armando es un nombre ficticio porque el entrevistado teme que publicar esta información pueda perjudicar su situación.
Al momento de entrevistarnos está ya en Mexicali (México) con su mujer, una ciudadana estadounidense, tras haber sido deportado.
Armando entró de manera irregular a EEUU en 2021. La patrulla fronteriza lo interceptó y fue arrestado. Pasó un mes en custodia de la autoridad migratoria y después se pudo acoger al I-220A.
El formulario I-220A (conocido oficialmente como Order of Release on Recognizance) es un documento de inmigración emitido por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que autoriza la liberación provisional de una persona que estuvo detenida al ingresar al país, permitiéndole esperar en libertad mientras su caso migratorio sigue activo ante un juez o la agencia.
Intentó acogerse a la Ley de Ajuste Cubano de 1966, por la que los ciudadanos cubanos que viven en Estados Unidos y cumplen con ciertos requisitos de elegibilidad, pueden hacer su solicitud de green card. Pero se lo denegaron.
El 1 de enero de este año, cuando estaba de vacaciones con su pareja, varios agentes lo abordaron por la calle y quedó arrestado en Tampa, Florida. Armando tiene 45 años y asegura que nunca imaginó lo que vio en los centros de detención de ICE.
"Un hombre tenía cáncer de próstata y ni lo atendían. El médico de California no te veía en quince días y lo mío era leve, creo que tenía COVID. El migrante no vale nada. Salí mal física y psicológicamente. La comida es terrible y convives con verdaderos violadores y asesinos. Yo estuve con criminales de El Salvador sin cometer ningún delito", relata Armando.
El migrante no vale nada. Salí mal física y psicológicamente
También, apunta a que en los diferentes centros en los que estuvo tuvo problemas con el idioma y no le facilitaron ningún intérprete o formulario traducido. "Si no sabes inglés olvídate. En cada corte me hacían firmar un papel y yo no sabía ni qué estaba firmando. Al final te lanzan a firmar tu autodeportación, un poco porque ya no puedes más, pero es que no sabes ni lo que te ponen en el documento", denuncia.
Estuvo en custodia de ICE desde enero hasta el 11 de junio, el día que se materializó su deportación. En cinco meses pasó por siete centros distintos. Con ayuda de su pareja, reconstruye su itinerario:
1) Alligator Alcatraz, Florida.
2) Port Isabelle, Texas.
3) California City Corecivic, California.
4) El Paso East Montana, El Paso, Texas.
5) Wynn Detention Facility, Louisiana.
6) Central Arizona en Florence, Arizona.
7) Cuando lo sacaron de Florence, hicieron una parada en Denver, Colorado, para dejar inmigrantes y recoger más. Ese mismo dia terminaron regresándolo a California City Corecivic.
Ahora, espera poder casarse con su pareja en México y que el matrimonio pueda ayudarles a allanar el camino hacia una regularización de estatus.

Afirman estar cansados. "Ya no tenemos fe en el sistema, va a ser largo y costoso, con dinero en abogados. Pero por encima de todo es tremendamente injusto", lamenta Armando.
María, la hondureña que prefirió volver al país del que huía
María también es un nombre ficticio. Huyó de la violencia en Honduras y entró en EEUU en 2019. Estaba en trámites de regularizar su situación y la arrestaron en Florida el 31 de diciembre de 2025. Estaba embarazada de cuatro meses.
Pasó diez días en un centro de detención de Florida y después la trasladaron a Louisiana. Tras pasar ocho semanas lejos de los suyos y sin recibir tratamiento ni atención adecuada, según denuncia la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), decidió autodeportarse.
La asociación LULAC nos expuso el ejemplo de María para tratar de explicar qué está pasando con los constantes traslados de migrantes. Juan Proaño, el director de la asociación confiesa que llevan observando estos vaivenes de internos por diferentes estados desde enero de este año.
"Observamos con preocupación que se repiten mucho dos traslados: migrantes que mueven de Florida a Louisiana y también desde Texas a Louisiana. La razón para nosotros es obvia, el sistema legal en el estado de Louisiana es mucho más conservador. Allí es mucho más difícil defenderse en la corte y conseguir, por ejemplo, recursos como el habeas corpus (un derecho que protege a las personas contra arrestos o detenciones ilegales o injustas, permite que un detenido pida a la autoridad saber por qué está detenido y si el juez detecta que no hay una causa legal válida, ordena la libertad inmediata", explica Proaño.
"También creemos que hay una estrategia de producir un cierto cansancio y minar la moral de la persona detenida. Pensemos que los mueven a miles de kilómetros, y quedan lejos de su familia y también de los abogados. En el caso de María ella no pudo aguantar más y llegó a temer por su salud y su vida ya que estaba embarazada. Prefirió firmar la orden de autodeportación y volver al país del que huía", denuncia el director de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC).
"Quieren debilitar la estrategia de defensa de los inmigrantes"
Consultamos también con el abogado experto en migración Ezequiel Hernández. Le presentamos algunos de los casos en los que han movido a los migrantes de un estado a otro y su diagnóstico queda claro.
"Los mueven porque quieren debilitar la defensa legal de los inmigrantes. Imaginemos que llega a Arizona, su abogado empieza a tramitar ahí los recursos, luego lo mueven a Atlanta y es otro sistema, hay que volver a emitir los formularios y la jurisprudencia cambia", cuenta el abogado.
"Hemos monitorizado mucha gente que trasladan de Phoenix a Atlanta y tras analizar los casos creemos que los mueven también para poder desgastar a la persona y a su abogado. Tienes que cambiar los documentos, el abogado a veces tiene que viajar muchas millas y pensemos que mucha gente no tiene recursos. Es una estrategia de ir desgastándolos hasta que acepten por ellos mismos su autodeportación", apunta Hernández, abogado experto en temas migratorios.
¿Cómo explica el DHS los traslados de inmigrantes por diferentes estados?
Uno de los inmigrantes a los que entrevistamos, Armando, denunció que, a su juicio, tiene que haber una estrategia económica detrás.
"Yo creo que tienen una asignación económica con cada check-in de un interno, les tienen que dar dinero. Y por eso te marean: hoy estás en un estado y mañana en otro. No tiene otra explicación", criticaba duramente tras haber pasado por siete centros en cinco meses.
Decidimos mandarles los itinerarios que recabamos al Departamento de Seguridad Nacional. Adjuntamos ejemplos como el de Armando y el de Ricardo, que recorrió ocho centros de detención en algo más de dos meses.
Esta es la respuesta que nos dieron:
"ICE toma decisiones sobre la custodia a diario, caso por caso y de conformidad con la legislación estadounidense, considerando diversos factores para garantizar la comparecencia de las personas en los procedimientos de inmigración o su expulsión de los Estados Unidos. A pesar de una cifra histórica de órdenes judiciales que suspenden las expulsiones, el DHS trabaja con rapidez y horas extra para trasladar a estos extranjeros desde los centros de detención hasta su destino final: sus hogares".









