La exposición del museo The People’s House ha renovado su réplica del Despacho Oval para que los visitantes experimenten las elecciones de diseño del segundo mandato del presidente Donald Trump.
Una réplica del Despacho Oval situada cerca de la Casa Blanca acaba de recibir una nueva renovación al estilo Trump
La Asociación Histórica de la Casa Blanca se propuso recrear el Despacho Oval, inaugurando la exposición en septiembre de 2024. Tiene el mismo tamaño que el real, y los visitantes a menudo se asombran de lo pequeño que resulta en persona
Jarrones deslumbrantes, filigranas en relieve de tonos dorados, dos docenas de retratos en pesados marcos dorados y adornos que abarrotan casi todas las superficies disponibles: los mismos detalles de estilo rococó que Trump ha instalado en el despacho más famoso del mundo han sido recreados hasta el último aplique de pared en un museo situado a pocos pasos de la Casa Blanca, en la propia avenida Pennsylvania.
«Por muy político que sea el Despacho Oval, en realidad también es el despacho del pueblo estadounidense», afirmó Luke Boorady, director general de The People’s House: A White House Experience. «Y queremos que los visitantes que vienen aquí se sientan más conectados con este espacio».
Las visitas públicas a la Casa Blanca no incluyen el Ala Oeste. Por ello, la Asociación Histórica de la Casa Blanca se propuso recrear el Despacho Oval, inaugurando la exposición en septiembre de 2024. Tiene el mismo tamaño que el real, y los visitantes a menudo se asombran de lo pequeño que resulta en persona.
Un equipo de diseñadores especializados se encargó de la transformación del espacio, visitando el Despacho Oval de Trump mientras el presidente republicano se encontraba fuera. Expertos de Carolina del Norte trabajaron en la recreación de los numerosos apliques de pared de Trump, mientras que un especialista de Indianápolis se encargó del escaneo e impresión 3D de otros objetos específicos. Enmarcadores de California realizaron a mano los tallados para los marcos dorados de los 24 retratos elegidos por Trump, y equipos de Canadá y Virginia trabajaron en las réplicas de los jarrones y otros adornos de mesa, explicó Boorady.
También hay dos espejos y una copia de la Declaración de Independencia, exactamente igual que en el despacho real de Trump.
El presidente ha moldeado la Casa Blanca a su propia imagen
Desarrollador inmobiliario antes de dedicarse a la política, Trump ha remodelado la Casa Blanca adaptándola a sus extravagantes gustos, como parte de su empeño por dejar su huella en la capital del país durante su permanencia en el cargo.
Cuando la revista Time le preguntó la semana pasada qué era lo que más echaría de menos de la Casa Blanca al dejar la presidencia, Trump respondió: «Esta hermosa habitación que nadie debería tener permitido demoler: el Despacho Oval». Añadió que había pedido a su jefe de gabinete que hiciera de su despacho modificado «un monumento nacional».
Además de llenar el Despacho Oval de ostentación, Trump pavimentó el césped cercano al Jardín de las Rosas para construir un espacio de patio similar al de su propiedad de Mar-a-Lago, en Florida. Asimismo, instaló una hilera de retratos presidenciales a lo largo de la columnata entre la residencia de la Casa Blanca y el Ala Oeste.
Levantó altos mástiles para banderas en los jardines norte y sur, remodeló la Sala de las Palmeras y el cuarto de baño que forma parte del famoso Dormitorio de Lincoln, y ordenó trabajos de restauración en las columnas frontales del Pórtico Norte.
Sin embargo, de lo que Trump parece sentirse más orgulloso es del salón de actos de 400 millones de dólares que está construyendo tras ordenar la demolición del Ala Este. «En realidad me relaja», comentó el presidente sobre el proyecto del salón durante un acto al margen la semana pasada.
El sentido de propiedad de Trump sobre la Casa Blanca ha llegado a tal punto que, al defender recientemente su intento de vetar la entrada a sus instalaciones a cadenas como CNN, MS Now y el medio Politico, tuvo un desliz momentáneo. «No tengo por qué dejarlos entrar a mi... a la casa del pueblo», declaró.
La réplica del Despacho Oval de su primer mandato recibe un cambio de imagen
Cuando la Asociación Histórica de la Casa Blanca inauguró por primera vez la réplica del Despacho Oval, reflejaba el diseño del presidente demócrata Joe Biden. Tras las elecciones de 2024, la asociación actualizó la exposición para adaptarla al estilo del primer mandato de Trump.
La semana pasada, un equipo de 25 personas trabajó desde primeras horas del lunes hasta finales del viernes para tener lista la transformación del segundo mandato, dando los últimos retoques el sábado.
Boorady señaló que Biden fue el primer presidente en colgar retratos en dos alturas sobre la chimenea del Despacho Oval. Trump ha extendido esa idea a toda la estancia, cubriendo las paredes con retratos entre los que se incluyen los de George Washington, Andrew Jackson y Benjamin Franklin.
En el Despacho Oval real, los colores lucen más brillantes mediante el uso de pan de oro. En la réplica, los equipos utilizaron una mezcla de pintura. Boorady explicó que no usaron pan de oro para evitar desconchados u otros desgastes provocados por el tránsito constante de visitantes.
En una ocasión, Trump fue visto utilizando pegamento de contacto ( superglue) para intentar fijar adornos dorados en la chimenea del Despacho Oval, según relataron Maggie Haberman y Jonathan Swan en su libro Regime Change.
Sin embargo, no hizo falta pegamento en la réplica del despacho. Los equipos utilizaron niveles láser y adhesivo temporal para colocar los elementos en las paredes, verificando la precisión del trabajo frente a planos y renders del despacho real antes de fijar definitivamente los adornos.
No todo es nuevo toque personal con Trump
Hay muchos elementos en el Despacho Oval de Trump que han resistido la prueba del tiempo: una alfombra de tonos beige con estampados de la era de Ronald Reagan, cortinajes dorados de la etapa de Bill Clinton, y sofás y sillones de la Casa Blanca de George W. Bush.
Por supuesto, no falta una copia del Resolute Desk (el escritorio Resolute). A los visitantes de The People's House se les permite sentarse en los sillones y tras la réplica del escritorio, utilizado por Trump y la mayoría de los presidentes desde que le fue regalado al presidente Rutherford B. Hayes en 1880.
La Asociación Histórica de la Casa Blanca declinó revelar cuánto costó la remodelación de la réplica del Despacho Oval. La organización, creada en 1961 por la primera dama Jacqueline Kennedy, no recibe financiación gubernamental y recauda fondos a través de donaciones privadas y la venta de recuerdos y artículos de tienda.
Trump hizo una parada rápida en la tienda de recuerdos durante una visita no anunciada a The People's House en agosto de 2025. Al preguntarle si el propio Trump vendría a echar un vistazo en persona a su espacio de trabajo recién replicado, Boorady respondió: «No lo sé», antes de añadir que «siempre será bienvenido».









