El Pentágono acelera el envío de tres buques de guerra y 2500 infantes de Marina hacia Medio Oriente tras tres semanas de intensos combates. Esta misión
busca reestablecer el
paso comercial en el
Estrecho de Ormuz ante los constantes ataques de represalia de la República Islámica. Mientras Israel bombardea yacimientos de gas iraníes,
Estados Unidos refuerza su presencia naval para garantizar la seguridad energética global y
neutralizar la capacidad de respuesta de Teherán.