"Ya no aguantaba su dolor": habla madre de hispano que murió por la ameba 'come cerebros'

Moisés Ponce Mendoza, residente de Burlington, murió el 31 de agosto después de presentar un fuerte dolor de cabeza que empeoró rápidamente. Posteriormente fue diagnosticado con una infección causada por Naegleria fowleri, una ameba que puede provocar una enfermedad cerebral poco frecuente y de rápida evolución. Su familia ahora intenta reconstruir qué ocurrió.

Video Desarrollan prueba para detectar infecciones de la ameba comecerebros

RALEIGH, Carolina del Norte.- Moisés Ponce Mendoza de 17 años, comenzó con un dolor de cabeza que, con el paso de los días se convirtió en algo tan intenso que llegó a gritar desesperadamente.

Su madre, Mónica Ponce, relata lo difícil que ha sido enfrentar el diagnóstico de su hijo, quien padeció una rara y grave enfermedad causada por Naegleria fowleri, conocida popularmente como la “ameba come cerebros”.

PUBLICIDAD

Moisés, residente de Burlington, falleció el 31 de agosto, después de varios días de deterioro.

“Ya no alcancé a decirle nada. Y después él empezó a vomitar y yo le limpié toda su boca y su nariz. Él ya no aguantaba su dolor”, recuerda su madre.

De influenza a tener una ameba

De acuerdo con Mónica, los primeros síntomas comenzaron con un fuerte dolor de cabeza. La familia acudió al Hospital de Alamance, donde inicialmente le dijeron que tenía influenza y posteriormente fue dado de alta.

Pero el dolor no desapareció. Al contrario, se volvió más intenso.

Ante el deterioro de su hijo, Mónica decidió llevarlo a Chapel Hill. Fue allí donde, según relata, los médicos le informaron que Moisés tenía una infección causada por Naegleria fowleri, un organismo que puede provocar una enfermedad cerebral poco frecuente y de rápida evolución.

“Le pusieron una medicina. Le pusieron una medicina y yo me enojé con los doctores porque él empezó como loco, gritaba como loco y se agarraba su cabeza. Y yo empecé a llorar y le dije: ‘Mijo, ¿qué te pasa? ¿Qué te pasa?’. Y yo decía enojada: ‘¿Qué le hicieron a mi hijo? ¿Qué le inyectaron?’. Y yo pienso que la medicina le pegó a su cabeza y él ya no aguantaba su dolor”, relató Mónica.

Sin embargo, con el paso de los días, el estado de salud de Moisés continuó deteriorándose hasta llegar a un estado crítico.

Un joven muy querido por su familia y amigos

En medio del dolor por su pérdida, Mónica intenta quedarse con los recuerdos de su hijo y no con las imágenes de sus últimos días.

PUBLICIDAD

En su casa conserva fotografías y videos de sus cumpleaños, además de un cuadro que uno de sus mejores amigos le llevó al hospital. La frase escrita en el cuadro resume la manera en que la familia quiere recordarlo: “Lo que se ama con el alma no se olvida”.

“Pero era un niño muy querido, de buen corazón. Incluso este cuadro se lo trajo uno de sus mejores amigos y en el hospital fueron como 60 personas a verlo. Hasta las doctoras decían: ‘Su hijo es muy querido por todos. Nunca había visto un paciente que viniera tanta gente a verlo’”, contó Mónica.

Su hermano, Elmer Aguilar Mendoza, también recuerda especialmente los momentos que compartieron juntos, sobre todo las ocasiones en las que iban a nadar.

“Cuando yo fui al hospital, yo ya no lo volví a ver, pues en pocas palabras estaba en coma, todo dormido. Nosotros siempre íbamos a muchos lugares a nadar. Nos gustaba mucho. Íbamos a lagos, a piscinas, a muchos lugares”, recordó Elmer.

Para la familia, uno de los mayores dolores es no haber podido despedirse de él como hubieran querido.

¿Qué pudo haber provocado la infección?

Naegleria fowleri es una ameba que vive de manera natural en algunos cuerpos de agua dulce y cálida, como lagos, estanques y ríos. La infección ocurre cuando el agua contaminada entra por la nariz y el organismo llega al cerebro. No se contrae por beber agua contaminada.

En el caso de Moisés, la familia intenta reconstruir qué pudo haber ocurrido antes de que comenzaran los síntomas.

PUBLICIDAD

Mónica recuerda al menos dos momentos que considera importantes. Uno de ellos ocurrió después de que Moisés acudiera a una alberca en Carrboro.

También recuerda una visita a la Clínica El Futuro, donde, según relata, había una fuente en el exterior.

“La última vez fuimos a una alberca que está en Carrboro y después de ahí fui a una cita que yo tenía en la Clínica El Futuro. La Clínica El Futuro tiene una fuente afuera y mi hija me dijo que se había mojado la cara con el agua de la fuente”, explicó Mónica.

Hasta ahora, no se ha determinado cuál fue el origen de la infección de Moisés ni se ha establecido si alguno de estos lugares tuvo relación con su enfermedad.

La investigación continúa mientras su familia intenta encontrar respuestas y al mismo tiempo, despedir a un joven que, aseguran, fue profundamente querido por quienes lo conocieron.

Por ahora, se encuentra recaudando fondos a través de una página de internet para hacer frente a los gastos derivados de esta difícil situación.

Te puede interesar: