El caso de un padre adoptivo en el condado Pinellas que desde el 2017 acogía niños pequeños en su hogar y que ahora está acusado por las autoridades de abusar de sexualmente de uno de ellos sigue generando repudio en la comunidad.
Padre de acogida acusado por pornografía infantil en Pinellas habría abusado sexualmente de su hijo
El sheriff del condado Pinellas señaló que el acusado, John Ballard, se comunicó por una aplicación de mensajería conocida por ser usada entre depredadores sexuales, y dijo que abusaba de uno de sus hijos de 7 años. También se le acusa por pornografía infantil.
John Ballard, un padre de acogida, fue arrestado luego de que las autoridades del condado Pinellas lo sorprendieran hablando en la aplicación de mensajería Kik, de que abusaba sexualmente de su hijo de 7 años.
“Kik ha sido identificada como una plataforma en la que los agresores sexuales intercambian pornografía infantil y comparten sus escapadas sexuales”, dijo Bob Gualteri, sheriff del condado Pinellas.
El sheriff agregó que “ Ballard se comunicó con tres personas y describía los actos que le hacía a su hijo de 7 años y a otros niños”.
La investigación también reveló que el acusado tenía decenas de imágenes explícitas de pornografía infantil y videos sexuales con animales en su celular.
Pero lo que más preocupa de este caso es que Ballard y su esposo, según las autoridades, tenían licencia para ser padres de acogida.
Entre el 2017 y el 2023 recibieron a 23 niños en su hogar y adoptaron a 5 menores de edad.
Las autoridades dijeron que entrevistaron a los niños de acogida, quienes señalaron que el sospechoso los vigilaba mientras se bañaban.
El caso ha puesto bajo la lupa la seguridad en los procesos de selección y supervisión de las familias de acogida.
“Este individuo era un depredador sexual que supo esconder sus incidencias sexuales hacia los menores del sistema”, dijo la abogada familiar, Oxalis García.
Existen varios controles de seguridad para convertirse en padres de acogida.
La abogada García señala que entre estos controles se encuentra “una investigación de antecedentes penales, visitas a las personas que están en procesos de adopción para evaluar el contacto de los menores con los padres adoptivos, y lo hacen por un mínimo de un período de 90 días, a veces más. Y en esta ocasión, durante todo ese proceso, no se identificó que esta persona tenía unas incidencias sexuales hacia los menores”.
El Departamento de Niños y Familia está llevando a cabo una investigación para determinar qué sucederá con los cuatro niños adoptivos que aún viven en la casa.


