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Le cuento que es una realidad que ya no pasa desapercibida en san antonio, austin y en todo estados unidos. Cada vez más hay personas viviendo en las calles.
Detrás de cada una hay una historia de pérdidas, adicciones, problemas de salud mental y dificultades económicas que los llevaron a quedarse sin un lugar donde vivir. A continuación les muestro en esta primera entrega la problemática que sigue creciendo y creciendo en nuestra ciudad de san antonio.
Entre el tráfico, los puentes y las calles sobreviven cada día, las personas sin hogar, conocidas en inglés como homeless, debajo de este puente viven abel y silvia desde hace más de seis meses. Este ha sido su hogar.
Vivir en la calle. Estamos viviendo en mi troca.
Es duro. Estamos yo, mi hijo y mi señora.
La historia de abel y silvia no es un caso aislado. Como ellos, miles de personas viven hoy en situación de calle en san antonio.
De acuerdo con el conteo más reciente, 3625 personas viven en situación de calle o refugio o aumento del 7. 5% en comparación con el año anterior.
De ellas, más de 1100 personas duermen al aire libre o debajo de un puente. Se trata de una problemática que continúa creciendo y que representa un reto para organizaciones, autoridades y toda la comunidad.
Algunas personas perdieron su empleo, otras enfrentan enfermedades mentales, adicciones, violencia doméstica o una cadena de circunstancias que cambió por completo el rumbo de sus vidas. Aún así, hay quienes buscan tenderles la mano.
A dios. Solo cuando vemos un homeless.
Rendirse a cristo, ser bautizado. Y aún incluso aquí tenemos homeless que ya tienen trabajo, ya están haciendo cosas, están también aquí asistiendo a otros y eso nos da un gozo.
Yo nunca me dejó, siempre estuvo ahí, cuidando de mí, dejándome saber sabes qué, hijo? Estoy contigo.
Además del acompañamiento espiritual, varias iglesias trabajan unidas para llevar alimentación, atención médica, duchas, lavado de ropa y otros servicios básicos. No sabíamos dónde lo íbamos a lavar, la ropa o dónde íbamos a comer ahora, o a bañarlos, pero al servicios así los ayuda mucho.
Más allá de las cifras. Cada persona que vive en las calles tiene un nombre, una historia y el deseo de tener una nueva oportunidad.
Mañana conoceremos la historia de una pareja que encontró una segunda oportunidad tras años de vivir entre las adicciones y las calles. En una entrega que también analiza la compleja relación entre el consumo de sustancias y la falta de vivienda.