Los llamados "fantasmas digitales", avatares creados con inteligencia artificial capaces de simular la voz, apariencia y personalidad de una persona fallecida, están ganando terreno como una nueva alternativa para mantener un vínculo con quienes ya murieron. Sin embargo, especialistas advierten que esta tecnología plantea importantes dilemas éticos y podría afectar el proceso natural del duelo.
¿Hablar con un ser querido después de morir? Los avatares creados con IA abren un debate sobre el duelo y la ética
Estas recreaciones digitales son desarrolladas a partir de la huella digital que deja una persona en vida, como mensajes de voz, conversaciones de texto, fotografías y otros registros, con los que los sistemas de inteligencia artificial aprenden a responder e interactuar como si se tratara del fallecido
Estas recreaciones digitales son desarrolladas a partir de la huella digital que deja una persona en vida, como mensajes de voz, conversaciones de texto, fotografías y otros registros, con los que los sistemas de inteligencia artificial aprenden a responder e interactuar como si se tratara del fallecido.
Para el experto en inteligencia artificial Elisandro Santos, el auge de estas herramientas responde al deseo de muchas personas de seguir conectadas con quienes perdieron, aunque también representa un negocio creciente.
"¿Qué pasa después de la muerte? Y es cuando las personas intentan obviamente reemplazar a un ser querido, en este caso con inteligencia artificial. Y por eso surge en diferentes empresas diferentes soluciones. Y tristemente, se está intentando monetizar el duelo", afirmó Santos.
La industria de los avatares póstumos continúa expandiéndose en medio de cuestionamientos sobre los límites éticos de utilizar la inteligencia artificial para recrear a personas fallecidas y comercializar este tipo de servicios.
Algunos ven una forma de preservar recuerdos, pero especialistas alertan sobre los riesgos para el duelo
Aunque la tecnología despierta inquietudes entre expertos, también hay quienes consideran que podría convertirse en una manera de conservar la memoria de sus seres queridos.
María Eugenia Ruiz, cuyos padres tienen más de 80 años, aseguró que le gustaría preservar su esencia mediante un avatar creado con inteligencia artificial.
"Los que tenemos la fortuna de tener unos padres como los míos, obviamente no quisiéramos nunca que no estuvieran", expresó.
Incluso confesó que le agradaría mantener las conversaciones cotidianas que hoy tiene con su madre: "Me encantaría, me encantaría pelear con ella, porque como ella y yo somos competencia, entonces me encantaría seguir discutiendo".
No obstante, el médico psiquiatra y psicoanalista Javier Barroeta advirtió que interactuar con una recreación digital de un ser querido podría dificultar la aceptación de la pérdida y alterar un proceso emocional indispensable.
"Ya no está, no estará más nunca, se perdió, queda solamente el recuerdo, entonces si no cerramos el duelo, se hace patológico y podemos sufrir muchísimo y hacer sufrir a los demás", señaló el especialista.
De acuerdo con los expertos, aunque la inteligencia artificial ofrece nuevas formas de preservar recuerdos y experiencias, su uso para recrear a personas fallecidas obliga a reflexionar sobre los efectos emocionales que puede tener en quienes atraviesan un proceso de duelo, así como sobre los límites éticos de convertir esa experiencia en un producto comercial.








