AUSTIN, Texas.-“Estoy un poco mal, tengo la bala ahí adentro todavía”, esas fueron algunas de las primeras palabras de Wilber Rafael Garcés Pérez desde que un agente de ICE le disparó el domingo en Austin, Texas.
“Tengo la bala dentro”, Wilber Garcés, hombre baleado por ICE en Austin, habla por primera vez y da su versión de los hechos
Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años, habló por primera vez desde que un agente de ICE le disparó en Austin. En una llamada telefónica, desde un centro de detención en Pearsall, dijo que sigue con la bala alojada en el cuerpo y negó que haya ocurrido una persecución a pie como dijeron inicialmente las autoridades.
El venezolano de 28 años habló este lunes por teléfono, con el altavoz activado, durante una rueda de prensa convocada por su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch frente a medios de comunicación, líderes políticos y comunitarios.

Desde un centro de procesamiento de ICE ubicado en Pearsall, Garcés Pérez describió su estado de salud y aseguró que continúa con la bala dentro de su cuerpo.
“Estoy mal por el balazo que recibí y no he recibido la atención necesaria”, dijo en el teléfono.
Según su relato, la bala se encuentra cerca de su columna.
“No hubo una persecución a pie”, dice Wilber
Uno de los puntos centrales de la llamada fue lo ocurrido antes de que el agente de ICE le disparara.
Wilber negó que haya existido una persecución a pie, en contraste con la versión que había dado la jefa de la Policía de Austin, Lisa Davis, en el reporte preliminar.
“No hubo una persecución a pie. Nunca salió del vehículo hasta que tuvo que salir del vehículo”, explicó una persona que escuchó las declaraciones de Wilber y tradujo la llamada en tiempo real para que los medios de comunicación pudieran escuchar.
También aseguró que los agentes nunca le pidieron que se detuviera y que no encendieron las luces ni la sirena del vehículo antes de golpear su automóvil.
De acuerdo con su versión, los agentes impactaron lateralmente su vehículo. Garcés Pérez dijo que entonces hizo una vuelta en U porque quería encontrar un lugar donde estacionarse para poder ir con los agentes.
Según su relato, fue después de ese momento cuando recibió el disparo.
Dijo que no sabe cuántos disparos hizo el agente y que él solamente sintió uno.
Según su relato, después de recibir el disparo, uno de los agentes entró a su vehículo y lo apagó por la fuerza.
Garcés Pérez aseguró que en ese momento le dijo al agente que tenía mucho dolor y que sentía que iba a desmayarse.
Posteriormente llegaron los paramédicos y fue trasladado a un hospital.
El tiroteo ocurrió poco antes de la 1:00 p.m. del domingo 20 de septiembre, cerca de U.S. 183 y Anderson Square, en el norte de Austin.
Autoridades locales informaron que recibió un disparo en el torso y fue llevado a un hospital en condición grave, pero estable.
Durante la rueda de prensa, Wilber también dijo que la bala no fue retirada en el hospital y un médico le informó que no la retirarían porque estaba cerca de su columna.
El venezolano también describió las primeras horas después de llegar al centro de detención.
“No recibí atención médica adecuada”, repitió durante la llamada.
Según su relato, pidió atención médica y le dijeron que recibiría agua. Después de aproximadamente una hora, una enfermera acudió para revisarlo, pero aseguró que tampoco recibió el tratamiento que necesitaba.
Finalmente, dijo que le dieron una pastilla, pero tuvo que dormir en el piso y en un lugar frío.












