Inmigrantes indocumentados

"Voy a ser un extraño en México", dice inmigrante que planea regresar a EEUU tras su tercera deportación

Dos mexicanos indocumentados que fueron detenidos por la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas en un operativo en el Valle de San Fernando contaron a Univision Noticias que tras su deportación a México van a rehacer sus vidas al lado de su familia, pero esto no significa lo mismo para ambos.
13 Jul 2017 – 11:49 AM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Desde una fría celda de un centro de detenciones de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Camarillo, en el sur de California, Eduardo y Carlos, dos indocumentados arrestados esta semana en un operativo de la agencia en el Valle de San Fernando, prometen regresar a sus casas después de que los deporten a México.

Pero 'volver a su casa' no significa lo mismo para ambos: mientras Eduardo quiere regresar con los suyos y trabajar en su natal estado de Guerrero, en México, Carlos planea retornar a Los Ángeles, lugar al que llegó cuando apenas tenía 4 años y donde está toda su familia.

"Voy a ser un extraño en México. Toda mi vida ha estado aquí, toda mi familia está aquí. No conozco ese lugar. Me preocupa irme a mi país, porque no conozco a mi país", dice Carlos, quien estaba en la mira de ICE por manejar bajo la influencia del alcohol o las drogas (DUI) en dos ocasiones y dos delitos menores relacionados con drogas. En los últimos tres años lo han expulsado a México dos veces, según datos de la dependencia.

Carlos nació en Jalisco hace 25 años y es identificado por las autoridades como miembro de la pandilla 'Sureños', el brazo criminal de la Mafia Mexicana, que desde las cárceles de California impone reglas y cobra "impuestos" a las bandas callejeras.

"Sí, soy ‘sureño’, pero ahora trato de vivir honestamente, trabajar, esa es mi otra vida", dice este joven al que se le quiebra la voz al pedir una segunda oportunidad. Pero ICE lo considera uno de los más de 4,985 criminales que ha detenido desde el 1 de octubre y que, lejos de merecer alguna consideración, serán enviados a sus países de origen lo antes posible.


"Todos en el vecindario saben que es buscado por las autoridades y tienen cuidado", advirtió David Marín, director de operaciones de ICE, poco antes de la detención del indocumentado afuera de un complejo de apartamentos en Northridge.

Sin embargo, en una entrevista con Univision Noticias, Carlos afirmó que su vida ha cambiado. "Mira mis botas, están rotas por el trabajo, soy 'rufero' (instalador de techos)", comentó mientras levantaba un calzado gastado casi por completo.

Para este joven no hay más opción que volver a cruzar ilegalmente a Estados Unidos para estar con los suyos. Él dice que su abuela, de 65 años, lo necesita. "Tengo que regresar porque acá tengo a mi familia, tengo todo", repite mientras sostiene una botella de agua y un burrito que le dieron en el centro de dentención.

Durante su arresto, su abuela afirmó que Carlos ha sido su único sustento. "Él me ayuda con la renta", dijo ella y lamentó que le han quitado "un pedazo de alma" mientras veía que su nieto se alejaba dentro de un auto de ICE. "Desafortunadamente mi familia tuvo que ver todo esto, mi abuela. Siento que fue incorrecto", dice el detenido.

"Me voy derrotado"

En una celda contigua en el centro para inmigrantes detenidos en Camarillo, Eduardo, el guerrerense, luce todavía más triste.

"Me voy derrotado", asegura este joven de 28 años que purgó una condena de 16 meses en una prisión estatal tras ser sentenciado por el delito de penetración sexual. Él dice que esa no es una falta grave, pero sus suegros lo denunciaron sin razón porque no querían que fuera novio de su hija.


Este martes él cumplía con una visita judicial de rutina por estar en libertad bajo palabra cuando se le acercaron oficiales de ICE. "Rápido sacaron las esposas y me las pusieron", contó este hombre que llegó a Estados Unidos hace 10 años, en los que se ha dedicado a "trabajar y trabajar", asegura él.

Pero ya tenía otros antecedentes: la Patrulla Fronteriza lo detuvo tres veces cuando intentaba ingresar ilegalmente a este país.

"Mi plan es regresar a Guerrero. Voy a regresar a mis orígenes, con mi familia", afirma. "Ya ni llorar es bueno", agregó viendo con tristeza la cadena que sujetaba sus tobillos.

Una humilde casa que fue construyendo en su estado natal gracias a un sueldo como empleado de una lavandería le ayudará en su retorno, confía. "Voy a volver a mi casa y haré lo que sé: trabajar".

El 'sueño americano', dice él, es ahora "una cosa del pasado", porque no quiere ser un fugitivo. "¿Para qué? No tiene sentido, siempre voy a estar así", asevera este joven que cree que es peor si a su situación de indocumentado le agrega el estar bajo la lupa de las autoridades.


En fotos: el paso a paso de una detención de ICE en el estado con más indocumentados de EEUU

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