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Sufrió de alcoholismo y depresión al llegar a EEUU, pero gracias al amor por el arte y a su país logró salir adelante

Raúl Monterroso, pintor y escultor guatemalteco, arribó cruzando la frontera en 1994 para buscar un mejor futuro, dejando a sus padres, esposa y primera hija en su pueblo natal. Esa separación lo hizo sentirse solo y encontró refugio en el alcohol, pero su fuerza lo empujo a trazarse metas, tanto familiares como en la destreza de su arte. Ya con su familia en la ciudad de Los Ángeles, su vida dio un giro después de haber tocado fondo y desde la distancia ayuda a los niños de su país.
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Publicado el 23 jul 19 - 09:40 PM EDT.