Se rehabilitó del alcoholismo con el arte y ahora lo utiliza como una herramienta de cambio social con los niños
Raúl Monterroso, un pintor y escultor guatemalteco que vive como indocumentado en Estados Unidos desde 1994, ofrece desde lejos clases a una escuela de su pueblo natal, que acoge a los menores más pobres del área. Todo lo financia con las ganancias que tiene vendiendo sus obras y con el dinero que gana en el trabajo de la construcción.
Se rehabilitó del alcoholismo con el arte y ahora lo utiliza como una herramienta de cambio social con los niños
Raúl Monterroso, un pintor y escultor guatemalteco que vive como indocumentado en Estados Unidos desde 1994, ofrece desde lejos clases a una escuela de su pueblo natal, que acoge a los menores más pobres del área. Todo lo financia con las ganancias que tiene vendiendo sus obras y con el dinero que gana en el trabajo de la construcción.