LOS ÁNGELES, California.- La venta ambulante en California no es nueva. Sin embargo, con más de 100 años trabajando en las calles, las leyes que los rigen, lejos de ayudarlos, los criminalizan y por ello vendedores y activistas demandan ante el congreso de California la aprobación de la propuesta SB 972.
Claves de la propuesta que busca protecciones para vendedores ambulantes en California
Buscando la legalización de su trabajo y actualización de las leyes que los criminaliza, vendedores ambulantes se presentan en Sacramento para exponer la realidad que viven en las calles cuando buscan el sustento para sus familias.
“ Que nos permitan vender, si hemos venido a este país ha sido a trabajar, no a robar”, dijo Sandra Lastor a Univision 34 Los Ángeles. Explicando por qué los senadores del estado deben escuchar a los vendedores ambulantes y los retos que deben afrontar al tratar de trabajar.
Entre las medidas que actualmente los criminaliza es la imposibilidad de comprar un carrito especial para trabajar con un costo de 50,000 dólares, así como el pago de más de 1,000 por concepto de renta de una comisaría en donde se supone deben cocinar los alimentos antes de salir a venderlos.
Para los vendedores de comida en Los Ángeles, estas exigencias están lejos de su alcance. Primero porque lo que producen diariamente, apenas y les alcanza para sobrevivir, pagar la renta y hacer las compras básicas.
¿Qué dice la propuesta de ley SB 972?
Este miércoles, la delegación de vendedores locales se presentará ante la comisión de salud del Senado de California, en una discusión histórica que les permitirá ser parte de la discusión sobre las leyes que rige su trabajo.
“Van a exponer sus testimonios a los que hacen las leyes”, dijo a Univision 34 Los Ángeles, Juan Espinoza, abogado de Public Counsel, una organización legal que representa a los vendedores informales.
Los cambios de la propuesta SB 972 incluyen:
Reducción o condonación del pago de permiso
Actualmente, el trámite para un permiso de venta ambulante cuesta $541 dólares. Sin embargo, este no es el único pago que los emprendedores deben honrar antes de poder trabajar en las calles. Para los que venden comida, el precio puede ser aún más alto si se le incluye el precio del carrito, los alimentos, mercancía, transporte y hasta seguridad en algunos casos.
Agilizar procesos de solicitud de permiso para vendedores ambulantes
Esto implica eliminar la burocracia y requerimientos imposibles de cumplir para los trabajadores que en su mayoría son inmigrantes indocumentados con poco o ningún otro ingreso más que el que obtienen con la venta de sus comidas
Carritos más económicos
Para los vendedores ambulantes es “irreal” pagar un carrito para trabajar a un precio de 50,000 al que además deberán asegurar porque representa mucho dinero y será muy atractivo de robos y saqueos. Además, según vendedoras mujeres, el Los Ángeles, solo el carrito pesa más de 10 libras e implica que necesitan un transporte especial para trasladarlo y asegurarlo.
Evaluación de las comisarías
La ley actual obliga a los vendedores de comida a rentar un espacio especial para cocinar sus alimentos. Esto implica un gasto operativo adicional de más de 1,000 dólares al mes.
Trabajo inseguro
A los retos de la legalización del trabajo ambulante, también se le suma los riesgos por la violencia callejera a los que se exponen los trabajadores informales. Atracos, asaltos, abusos y reacciones violentas por parte de delincuentes y hasta clientes forman parte del día a día de miles de personas, en su mayoría inmigrante, que buscan “ganar algo para sobrevivir”.
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