Ser fuerte también es pedir ayuda: la salud mental de los padres importa

Hablar del estrés, buscar apoyo y priorizar el bienestar emocional puede beneficiar a toda la familia. Descubre por qué la salud mental de los padres es más importante que nunca.

Los Ángeles.- ¿ Qué significa realmente ser un padre fuerte? Durante generaciones, muchos hombres han crecido con la idea de que la fortaleza consiste en ser el proveedor del hogar, cargar con los problemas en silencio, superar las dificultades por cuenta propia y poner las necesidades de los demás por encima de las suyas.

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Sin embargo, esa definición está cambiando. Este Día del Padre, que se celebra este domingo 21 de junio, es fundamental reflexionar sobre el papel de los papás en la actualidad y la importancia de cuidar su bienestar emocional para poder apoyar mejor a sus familias.

"Aunque la dedicación, el sacrificio y la perseverancia son cualidades admirables, el bienestar emocional debe verse como una extensión de esas mismas responsabilidades, no como una contradicción", explica a UNIVISION Josephine Hunt, especialista en educación.

"Priorizar la salud mental no hace a los padres menos fuertes. Por el contrario, les permite desarrollar la capacidad emocional, la resiliencia y el bienestar necesarios para enfrentar los desafíos cotidianos y estar presentes para sus seres queridos. Hablar sobre el estrés, buscar apoyo o atender la ansiedad requiere valentía y también demuestra responsabilidad y autoconocimiento", agrega.

El impacto es hacia adentro y hacia afuera, ya que cuando los padres comprenden que cuidar su salud mental les ayuda a ser más pacientes, estar más presentes y disponibles emocionalmente para sus hijos, deja de sentirse como una deilidad.

“Priorizar la salud mental no significa ser menos fuerte. Significa asegurarse de que los padres tengan la capacidad emocional, la resiliencia y el bienestar necesarios para seguir apoyando a sus familias. Buscar ayuda, hablar sobre el estrés, enfrentar la ansiedad o cuidar la salud emocional requiere valentía. También demuestra conciencia de uno mismo y sentido de responsabilidad”.

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Si los hijos ven a sus padres manejar el estrés de manera saludable, comunicarse de forma efectiva, demostrar autocontrol y buscar apoyo cuando lo necesitan, aprenden habilidades valiosas para la vida que contribuyen a desarrollar resiliencia e inteligencia emocional.

Además, el bienestar emocional de un padre suele influir en el clima emocional de toda la familia, una participación positiva de los padres está asociada con una mayor autoestima, una mejor regulación emocional, mejores resultados académicos, relaciones más saludables y menores niveles de ansiedad y depresión en los hijos.

"Los niños no necesitan padres perfectos. Necesitan padres emocionalmente presentes, auténticos y dispuestos a dar el ejemplo sobre cómo afrontar de manera saludable los desafíos de la vida", dice Josephine Hunt, quien ofrece los siguientes consejos para abrir más la conversación.

¿Cómo pueden los padres comiencen a priorizar su bienestar mental y aprendan a pedir ayuda?

Para muchos padres, hablar sobre sus emociones o reconocer que necesitan apoyo puede resultar difícil. Sin embargo, cuidar la salud mental no solo beneficia a quien lo hace, sino también a toda la familia.

  • Reconocer que la salud emocional es tan importante como la física: El primer paso es entender que el bienestar mental merece la misma atención y cuidado que cualquier aspecto de la salud física.
  • Empezar con pequeños pasos: No es necesario hablar de los sentimientos más profundos de inmediato.
  • Hablar con alguien de confianza: Puede ser un amigo, familiar, mentor, líder religioso, médico o consejero profesional.
  • Expresar el estrés antes que las emociones: Para muchos padres resulta más fácil comenzar una conversación hablando de las presiones o preocupaciones diarias.
  • Incorporar hábitos saludables: Llevar un diario, hacer ejercicio, practicar la atención plena, unirse a grupos de apoyo o dedicar tiempo a la reflexión personal pueden fortalecer el bienestar emocional.
  • Entender que pedir ayuda no es una carga: Buscar apoyo es una muestra de responsabilidad y autoconocimiento, no una señal de debilidad.
  • Normalizar el cuidado de la salud mental: Así como se busca atención médica para una lesión física, también debería ser normal buscar ayuda para afrontar dificultades emocionales o psicológicas.
  • Darse permiso para avanzar poco a poco: El crecimiento personal no ocurre de la noche a la mañana, se construye con una conversación, una decisión saludable y un pequeño paso a la vez.
  • Enfocarse en el progreso, no en la perfección: El objetivo no es hacerlo todo perfectamente, sino avanzar de manera constante hacia una mejor salud emocional.
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"Los padres fuertes no cargan solos con todas las responsabilidades. Los padres fuertes reconocen cuándo necesitan apoyo y tienen el valor de buscarlo", concluye Josephine.
Este artículo se realizó en colaboración con TMX.

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