Pareja de Frisco habría convencido a sus víctimas de pagar $2.5 millones para romper maldiciones

Según fiscales federales, las víctimas entregaron dinero, propiedades y monedas de oro tras ser convencidas de que necesitaban limpiezas espirituales para resolver problemas sentimentales y personales.

Falsas maldiciones, monedas de oro y $2.5 millones: el caso que investiga el FBI.
Falsas maldiciones, monedas de oro y $2.5 millones: el caso que investiga el FBI.
Imagen Collin County Jail

FRISCO, Texas. Una pareja de Frisco fue acusada de explotar los problemas emocionales de varias personas mediante falsas maldiciones y limpiezas espirituales.

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Una consulta para recuperar una relación terminó, según fiscales federales, con una mujer vendiendo su casa, liquidando sus cuentas y enviando más de $2 millones para eliminar una supuesta maldición.

El caso forma parte de la presunta “estafa psíquica” que habría afectado a por lo menos tres personas y generado pérdidas superiores a $2.5 millones.

Bridgette Doreen Evans, de 47 años, y su esposo, Vinnie John Uwanawich, de 44, ambos residentes de Frisco, enfrentan cargos federales.

Los investigadores sostienen que las víctimas no fueron escogidas al azar.

Eran personas que atravesaban divorcios, duelos, rupturas sentimentales o momentos de aislamiento.

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Consulta abre la puerta al fraude

Evans utilizaba el nombre de 'Jolene Travis' para promocionar servicios psíquicos en redes sociales, según la acusación federal.

Las primeras conversaciones podían comenzar como una lectura espiritual o una consulta sobre el futuro de una relación.

Después, Evans presuntamente convencía a sus clientes de que sus problemas eran provocados por una maldición, una energía negativa o una deuda kármica.

También les aseguraba que podía eliminar esos obstáculos mediante rituales y limpiezas espirituales.

El proceso, sin embargo, requería dinero.

Los fiscales aseguran que Evans pedía información sobre cuentas bancarias, propiedades y otros bienes.

Luego indicaba a las víctimas que debían enviar el dinero, comprar monedas de oro o entregar objetos de valor para que pudieran ser “limpiados”.

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Evans prometía devolver los bienes una vez terminados los rituales.

La mayoría nunca regresó a sus propietarios, según los documentos judiciales.

Vende su casa para recuperar relación

Una de las víctimas buscó ayuda después de terminar una relación sentimental.

Evans le habría dicho que una nube oscura impedía una reconciliación y que podía comunicarse con ángeles para eliminar la energía que rodeaba a la pareja.

La mujer terminó liquidando cuentas financieras y enviando más de $2 millones a empresas en Florida y Washington para comprar monedas de oro.

También vendió su vivienda y aceptó un pago único dentro de su acuerdo de divorcio para conseguir más dinero.

La víctima continuó realizando pagos porque Evans le aseguraba que el proceso todavía no había terminado.

Cuando la mujer pedía la devolución de sus bienes, recibía una nueva explicación: la limpieza necesitaba más tiempo, la energía seguía presente o era necesario entregar una cantidad adicional.

Otras asumen deudas y compran Corvette

El mismo patrón habría sido utilizado con otras dos personas.

Una víctima envió más de $86,000 mediante pagos electrónicos, según la acusación.

Otra perdió más de $258,000 después de solicitar préstamos, permitir que Evans utilizara sus tarjetas de crédito y comprarle un Corvette.

El vehículo formaba parte, supuestamente, del pago necesario para eliminar una deuda kármica.

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Los investigadores afirman que Evans devolvía pequeñas cantidades de dinero en algunas ocasiones.

Esos pagos servían para mantener la confianza de las víctimas y convencerlas de que el resto de los bienes también sería devuelto.

Uwanawich habría participado administrando cuentas bancarias, transfiriendo fondos y vendiendo algunas de las monedas de oro.

También habría respaldado las supuestas capacidades psíquicas de su esposa frente a los clientes.

Engaño vivo con Evans en prisión

La acusación señala que parte del fraude continuó cuando Evans estaba encarcelada en Florida por una condena anterior relacionada con servicios psíquicos.

Durante ese periodo, otras personas habrían utilizado el nombre de 'Jolene Travis' para continuar las conversaciones con los clientes.

Cuando las víctimas preguntaban por Evans, les decían que se encontraba “en el altar” o “con los ángeles”.

En realidad, estaba en prisión.

Los fiscales sostienen que el engaño dependía de mantener a las víctimas aisladas, preocupadas y convencidas de que detener los pagos podía empeorar su situación.

FBI busca a otras posibles víctimas

Evans y Uwanawich enfrentan cargos de conspiración para cometer fraude electrónico y postal, además de cuatro cargos de fraude electrónico y cuatro de fraude postal.

Cada uno de esos delitos puede ser castigado con hasta 20 años de prisión.

El FBI mantiene abierta la investigación y pidió a las personas que hayan tenido contacto con Evans bajo los nombres de 'Jolene Travis', 'Joy John' o 'Joy Paige' que presenten un reporte ante el Centro de Quejas de Delitos en Internet, conocido como IC3.

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Las autoridades recomiendan no entregar dinero, propiedades, oro o acceso a cuentas bancarias a ninguna persona que prometa eliminar maldiciones, recuperar relaciones o resolver problemas mediante rituales.

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